Ciudad
de México, marzo 19, 2006.
DECLARACION
CONJUNTA DE LOS MOVIMIENTOS EN DEFENSA DEL AGUA.
Del
14 al 19 de marzo, nosotros, seres humanos con una visión
integral de la vida, activistas de movimientos sociales, organizaciones
no gubernamentales, redes que luchan en todo el mundo por la defensa
del agua y territorio y de los bienes comunes, hemos compartido
ideas, luchas, inquietudes y propuestas. Al mismo tiempo nos hemos
dado cuenta de cómo las experiencias de lucha han cambiado
la realidad en todos los lugares del planeta, deteniendo el proceso
de privatización del agua. Ya no estamos en la defensiva,
somos capaces de promover propuestas concretas que ya caminan
en la vida de cada rincón del planeta.
A partir del espíritu de Caracas que sumó a muchas
organizaciones del mundo alrededor de la defensa del agua, ahora
ya tenemos en nuestra historia y corazón las luchas de
La Parota, La Laguna, Xoxocotla, Acuitlapilco y muchas otras de
México y el mundo. La humanidad y el compromiso de los
que organizaron este Foro es un éxito en la construcción
de nuestro movimiento.
Por todo esto, en continuidad con los encuentros de los años
anteriores durante los Foros Sociales Mundiales, los movimientos
sociales que en todo el planeta luchan por el derecho al agua
en una visión ecosistémica e integral y en contra
de su mercantilización al interior de todos los ámbitos
(doméstico, agrícola e industrial) confluimos en
una plataforma de acción común sobre los problemas
de cada lugar en función de una estrategia global.
Considerando que:
1. El agua en todas sus formas es un bien común y su acceso
es un derecho humano fundamental e inalienable. El agua es un
patrimonio de las comunidades, de los pueblos y de la humanidad,
principio constitutivo de la vida en nuestro planeta. El agua
no es mercancía. Por eso rechazamos todas las formas de
privatización, inclusive la asociación pública-privada
que han mostrado su total fracaso en todo el planeta.
2. La gestión y el control deben permanecer en el ámbito
público, social, comunitario, participativo, con equidad
y sin fin de lucro. Es obligación de todas las instituciones
públicas locales, nacionales e internacionales garantizar
estas condiciones desde la planificación hasta el control
final del proceso.
3. Se debe garantizar la solidaridad entre las generaciones presentes
y futuras, por eso rechazamos este modelo desarrollista, neoliberal
y consumista que promueve la sobre-explotación de la madre
naturaleza.
4. Es necesaria una gestión sustentable de los ecosistemas
y la preservación del ciclo del agua mediante el ordenamiento
del territorio y la conservación de los ambientes naturales.
Las cuencas hidrográficas son unidades básicas integrales
de gestión pública, factor de identidad y unión
comunitaria, donde se efectivice la participación ciudadana
y de los pueblos. La defensa del agua implica recuperar la salud
de los ecosistemas desde las fuentes de captación hasta
el tratamiento de las aguas residuales.
5. En función de lo antes dicho, dejamos sentada nuestra
firme oposición a todos los Foros Mundiales del Agua, ámbitos
de grandes empresas transnacionales, de instituciones financieras
internacionales (Banco Mundial, BID, BEI, etc.) y de las potencias
gubernamentales del mundo, por excluyentes y antidemocráticos.
Por eso no legitimamos a estos organismos que ignoran las demandas
y las exigencias reales de los pueblos y que por el contrario
continúan buscando nuevas formas de mercantilización
del agua, desdeñando los altísimos costos humanos,
sociales y ambientales de este modelo neoliberal.
LLAMAMOS
A las organizaciones, movimientos sociales, gobiernos y parlamentos
a incluir estos principios en los marcos jurídicos, locales,
nacionales e internacionales.
A todos los ciudadanos y ciudadanas del planeta a desarrollar
acciones conjuntas para unirnos, organizarnos y concretizar nuestras
propuestas de cambio articulando un movimiento mundial del agua.
EXIGIMOS
La exclusión de la OMC y de los demás acuerdos internacionales
de libre comercio e inversión, tanto bilaterales como multilaterales
del agua.
La abolición del Centro Internacional sobre Disputas Relativos
a Inversiones (CIADI) considerando las experiencias de Cochabamba
y otros pueblos que quieren recuperar la soberanía de sus
bienes comunes en manos públicas.
Recuperar y promover la gestión pública, social,
comunitaria, participativa e integral del agua.
Exigimos que cualquier ser humano tenga acceso y derecho al agua
de buena calidad y en cantidad suficiente para la higiene y la
alimentación y que, en los sitos en donde hay servicio
de suministro de agua potable se proporcione una cantidad necesaria
en forma gratuita independientemente de su situación cultural,
religiosa, social, geográfica, económica y de género.
Por eso rechazamos cualquier tipo de doble estándar. Ninguna
empresa, gobierno e institución internacional puede interrumpir
el servicio por falta de pago para consumo doméstico.
Las industrias y corporaciones responsables de acciones contaminantes
reparen los daños ambientales, humanos y económicos
que han causado.
RECHAZAMOS
Por ilegítimas todas las demandas por ganancias e indemnizaciones
de las corporaciones y transnacionales.
Cualquier financiamiento condicionado a que se liberalicen y privaticen
los servicios de agua, por parte de las Instituciones Financieras
Internacionales (IFIS).
Las legislaciones nacionales y regionales que abren las puertas
al proceso de privatización y mercantilización de
las aguas.
El modelo predatorio y no sustentable del agua mediante la realización
de megraproyectos, represas, construcción de puertos, explotación
minera y su embotellamiento.
PROPONEMOS
Promover la articulación de organismos de gestión
pública de calidad que funcionan sobre bases democráticas
mediante el intercambio de experiencias compartiendo también
el conocimiento técnico, capacitación, esquemas
y propuestas de financiamiento para la consolidación de
un modelo público, social, comunitario y participativo.
Impulsar la educación y organización comunitaria
sobre un uso y consumo responsable y sustentable del agua.
Difundir experiencias de constitución de fondos de solidaridad
para el financiamiento de modelos de gestión pública,
participativa, comunitaria y social del agua.
La creación de observatorios tanto internacionales como
regionales que sean punto de encuentro de organizaciones sociales,
movimientos y redes de cooperación internacional para ejercer
el control social de las actividades de las transnacionales y
las IFIS que involucre también a los parlamentos, los gobiernos
locales y las instituciones democráticas.
Avanzar en la exigencia a los gobiernos y empresas en la reparación
del daño que han causado a poblaciones por la contaminación
y falta de acceso al agua.
Fortalecer los tribunales internacionales existentes y promover
su conformación en las diversas regiones del mundo.
NOS COMPROMETEMOS
A impulsar un plan de acción mundial que continúe
este proceso de construcción de redes y de movilización
en torno al agua.
A impulsar desde las luchas locales una plataforma a nivel mundial
que sobre la base de la solidaridad nos une y nos fortalece.
A valorizar la aportación de las mujeres, los pueblos originarios,
los indígenas, los jóvenes y de todas las personas
incorporando la defensa de sus derechos en la construcción
de modelos que muestren que otra forma de gestión del agua
es posible.
A continuar este proceso enriqueciéndolo con todos los
aportes posibles en los próximos encuentros que nuestros
movimientos tendrán en el mundo, desde el Encuentro Enlazando
Alternativas Unión Europea ? América Latina en mayo
en Viena, la Reunión de la Comunidad Sudamericana de las
Naciones en Bolivia en septiembre y la Asamblea de Ciudadanos
para el Agua en Bruselas en diciembre.
En este marco el movimiento mundial del agua se compromete a realizar
tres acciones conjuntas:
1.- Una actividad global, común y simultánea entre
septiembre y octubre del 2006.
2.- Tomar como lema común en todas las actividades: El
derecho al agua es posible: gestión pública participativa.
3.- Esta declaración será difundida en conferencia
de prensa en cada localidad al regreso a sus territorios como
consigna del movimiento mundial del agua.
A los 19 días del mes de marzo del 2006 en México.Tenochtitlan.