Programas nucleares

Desde hace tres años he trabajado en una empresa dedicada a la venta de aviones privados, un negocio un tanto difícil, pero muy bien remunerado a fin de cada transacción cuando estas suceden.

Hace poco tiempo, cerré una venta de un avión de tipo Grumman II, con un cliente bastante famoso, ya que es un senador de los Estados Unidos forzado por su trabajo a viajar mucho y a muchos lugares distintos, tanto de los Estados Unidos como del mundo entero.

Cerramos el trato en su estado local y me invitó a quedarme con él y su familia por un fin de semana en su residencia y me condujo al centro de comando de la CIA en Richmond, Virginia, donde tuve la oportunidad de ver las oficinas centrales de este gran centro de inteligencia.

caa2d27020a1178a4a23aefeae84a8f1_article

Antes de haber ido a aquel lugar, donde se define el destino de muchos y se salva la vida de muchas naciones, hubiera creído que el tema principal que ocupa las mentes de los agentes de inteligencia de Estados Unidos hubiera sido el terrorismo del Islam radical; sin embargo, me enteré de que el objetivo principal de la agencia hoy en día es monitorear las actividades nucleares de países enemigos de la Unión Americana e interrumpir, entorpecer y destruir la capacidad nuclear de países enemigos.

La energía nuclear de carácter bélica ha sido una obsesión de los países poderosos, para asegurar su supremacía sobre sus enemigos y una autonomía política, económica y social intocables en escenario internacional.

La carrera nuclear entre las potencias es un tema muy controversial, acerca del cual encontraremos todo tipo de puntos de vista; sin embargo, muchos de quienes conforman la élite política mundial afirman que el mundo será un lugar mucho más seguro cuando muchos países cuenten con alto potencial nuclear, ya que esto hace que una guerra de escala mayor sea prácticamente imposible, pues emplear el poder nuclear en el campo de batalla sería un suicidio mundial, lo que asegura la paz.

Mientras que aquella tesis es válida en cierto punto, el problema mayor surge cuando esta tecnología de destrucción masiva cae en las manos de algún poder en cuya mente sí quepa la posibilidad de hundir al mundo en sus propias cenizas, con el simple fin de no hundirse solos.

Hasta hace relativamente poco, las naciones con potencial nuclear eran solo aquellas que tenían la prudencia de tenerlo, inclusive la misma Unión Soviética, un poder que aunque amenazara a la paz mundial, siempre ponía al bienestar común de sus ciudadanos antes que a su propio orgullo ideológico.

Sin embargo, hoy en día naciones fanáticas y suicidas comienzan a tener acceso a un programa de energía nuclear que de completarse puede causar un gran desastre, debido a su mentalidad autodestructiva, como es el caso de Irán.

Empíricamente, podemos ver que las naciones musulmanas no pueden y no deben tener grandes poderes, ya que todos sabremos lo que pasaría.

admin