La prepotencia

El fin de semana pasado estaba en el supermercado, revisando las etiquetas de algunas botellas de vino, cuando vi entrar a un grupo de jóvenes adultos que iban completamente borrachos, hablando de sus altos sueldos, de sus propiedades en México y en España y de los guardias de seguridad que debían contratar, para que los cuidaran en cualquier parte.

Cuando esto sucedió, recuerdo muy bien haber visto la cara de los trabajadores de aquel lugar, quienes jamás vivirán en una casa propia y muy probablemente, debido a los parámetros socioeconómicos de la nación, nunca saldrá de la miseria.

Este fenómeno de prepotencia nació en los tiempos virreinales, cuando la aristocracia designada con el rey de España, para administrar y manejar los territorios novohispanos, formó una sociedad de jerarquía parecida a la que existía en la vieja España.

Al ser establecido el virreinato de la Nueva España, grandes olas de migrantes vascos, gallegos, asturianos, aragoneses, cordobeses, andaluces y extremeños llegaron a las nuevas tierras, con la intención de hacerse ricos, más de lo que ya eran en su país.

Al llegar aquí, muchos de los burgueses quisieron imitar el estilo de vida de quienes les regían; en otras palabras, de sus vasallos, quienes los trataban con la punta del zapato.

Al caer el sistema monárquico en el siglo XIX y al tomar la burguesía el poder, se encargaron de tratar a aquellos que estaban es escalones sociales más bajos peor de lo que les trataban sus vasallos, soltando así todas sus frustraciones y complejos.

Al pasar la Revolución Mexicana de 1917, aquel fenómeno jerárquico virreinal  supuestamente debía haber terminado, o al menos reducirse a niveles  mínimos, algo que por supuesto no sucedió como ellos querían; sin embargo, aquel fenómeno sí se redujo a niveles importantes.

esmagamentoDurante la presidencia de Miguel Alemán, México se volvió un lugar de sumo prestigio, donde los negocios crecían y la inversión extranjera entraba con tanta naturalidad como un pez nadando en el agua.

A su vez, durante este periodo hubo una enorme masa de inmigrantes españoles, quienes huían de la guerra civil que azotaba a su nación y México les recibió con los brazos abiertos y fue aquí donde muchas familias hicieron las riquezas más inmensas del mundo.

Sin embargo, muchos de los hijos y nietos de estas familias se descompusieron en la década de los ochenta y comenzaron a desparramar sus fortunas y muchas veces a robar y a hacer negocios chuecos, lo que terminó siendo un desastre.

Sin embargo, hay un fenómeno cuyos integrantes hoy son dueños de México, quienes han descompuesto la escala social y destruido nuestro país en mil pedazos, ellos son los narcotraficantes.

El día de hoy se pueden ver nuevos ricos prepotentes, asesinos y ladrones por todo el país, haciendo de México un verdadero basurero, destinado a terminar en la ruina y en la destrucción.

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