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Unión de Grupos Ambientalistas,
I. A. P.

Biodiversidad


Biodiversidad

Cada vez que muere un ave,
cada vez que arde un bosque y, sobre todo,
cada vez que una especie animal o vegetal
desaparece, las posibilidades de supervivencia
se reducen para la humanidad
Miguel Álvarez del Toro 

Jorge Soberón Mainero 

Introducción

México es uno de los países de mayor variedad biológica del mundo. Desde hace algunos años esto se expresa diciendo que somos uno de los países de megadiversidad. Si bien las palabras biodiversidad y megadiversidad son de reciente adición al vocabulario técnico y aun no se incorporan al del ciudadano promedio, muchos mexicanos nunca las necesitaron para saber que nuestro país es privilegiado en cuanto a recursos biológicos; particularmente, aquellos que viven en contacto diario y de penden directamente de la naturaleza como los campesinos e indígenas de nuestro país. Bosques, selvas, arrecifes coralinos, cientos y miles de variedades de frijoles, maíces, aguacates, peces y mariscos. Muchos de nosotros recordamos aquel cuernito de la abundancia desbordante con el que se representaba a México en los libros de texto de hace algunas décadas

Y en efecto la biodiversidad (el conjunto de las manifestaciones de la vida) es para las sociedades, humanas de vital importancia, misma que paulatinamente se esta volviendo a apreciar en su justo valor. Tan es así que en los últimos seis o siete años la sociedad se ha organizado en muy diversos grupos para tratar los problemas de la biodiversidad. Como principales manifestaciones, se han creado agencias gubernamentales e intergubernamentales responsables de estudiar, legislar y regular su uso y conservación, se han formado divisiones de los grandes bancos internacionales destinados a generar y distribuir recursos económicos para todo aquello relacionado con biodiversidad y se han efectuado consistentemente reuniones mundiales para intentar llegar a acuerdos sobre su mejor conservación y uso sostenido (Groombridge, 1993).

¿Que es la biodiversidad?

Para concebir la magnitud de fenómenos que abarca la palabra biodiversidad hay que recordar que incluye al conjunto de la variedad de la vida sobre la Tierra, que abarca desde los diferentes procesos y estructuras genéticas y fisiológicas de cada especie, pasando por el numero de especies genero y familia, de seres vivos, hasta su complicado ensamble en los diferentes ecosistemas de nuestro planeta. La biodiversidad entonces se constituye por los genes, las enzimas, proteínas y metabolitos de los organismos, los miles y miles de especies de plantas, animales, hongos, bacterias, protozooarios y otros reinos menos conocidos, hasta las selvas, bosques, arrecifes, humedales y otros ecosistemas que cubren a nuestro planeta con su tenue pero indispensable piel viva (Wilson, 1988; McNeely et al, 1990). La complejidad de la biodiversidad de nuestro planeta es prácticamente inconcebible.

En los ecosistemas

Para ilustrar esta complejidad me referiré al caso particular de nuestro país, empezando por el nivel mas alto de la biodiversidad que se refiere al ecosistema y el paisaje. A esta escala es muy fácil percibir la biodiversidad de México, pues basta con viajar por carretera y llevar los ojos bien abiertos. Así, podemos ver como en unos cuantos cientos de kilómetros (por ejemplo, al viajar de la ciudad de México a Acapulco) se suceden los diferentes tipos de vegetación, empezando por los pinares y bosques de oyamel propios de las montañas templadas y frías, para pasar posteriormente a mezclas de bosques de pinos y encinos con inicios de vegetación tropical al asomarnos al valle de Cuernavaca, y continuar con la sumamente deteriorada selva tropical seca que caracterizaba a los estados de Morelos y Guerrero. En sus partes mas secas estas selvas dan paso a la vegetación propiamente desértica o xerófila. Al pasar por cañadas y serranías se perciben las influencias de las selvas mas húmedas y los bosques tropicales de montaña.

Esta gran variedad de tipos ecológicos, de biomas o ecosistemas como se les nombra también, se ha clasificado de múltiples maneras, aunque todas basadas en el tipo de vegetación dominante. En esencia, podemos decir que en nuestro país existen nueve tipos de vegetación principales, que a su vez se pueden subdividir en un buen numero de subtipos (de treinta a cincuenta, según la autoridad) o ecorregiones. Por ejemplo, el bosque de coníferas y encino se puede subdividir en bosques de encino, bosques de pinos, bosques de oyamel y ciertas mezclas.

La cobertura de los tipos de vegetación principales de nuestro país, entendida corno vegetación potencial ya que buena parte de la vegetación original ha sido profundamente transformada, se detalla en el cuadro 1.

Cuadro 1. Cobertura territorial por tipo de vegetación

Tipo de vegetación

Área (km2)

%

Matorral xerófilo

732,817.84

37.62

Bosque de coníferas y encino

376,808.75

19.34

Bosque tropical caducifolio

275,514.89

14.14

Bosque tropical perennifolio

193,726.05

9.94

Pastizal

159,110.23

8.16

Bosque espinoso

 

113,032.58

5.80

Bosque tropical subcaducifolio

55,832.69

2.86

Vegetación Acuática y Subacuática

23,023.99

1.20

Bosque Mesófilo de montaña

17,886.86

0.94

Total

1,947,753.88

100.00

 Fuente: Conabio, basada en Rzedowski.

*Debido a que la cartografía de Conabio no ha sido totalmente estandarizada, la superficie total del país reportada aquí difiere de la cifra oficia del INEGI.

Si comparamos la diversidad ecosistémica de México con la de otros países de alta diversidad en América Latina, vemos que la de nuestro país es la mas alta de la región. Este ejercicio fue realizado por Dinerstein et al(1995) sobre la base de una subdivisión de los ecosistemas de toda América Latina en tipos de ecosistemas, tipos de hábitas (gruesamente similares a los tipos de vegetación del cuadro 1) y luego ecorregiones, que son las subdivisiones que mencionamos anteriormente. En el cuadro 2 se muestra un resumen de los resultados. En ella se puede apreciar que nuestro país es el que mas ecorregiones tiene de todos los países latinoamericanos (5I de un total de 191).

Cuadro 2.

Comparación de la diversidad ecosistémica terrestre de algunos países de América Latina

Tipos de ecosistemas

México

(5/5)

Brasil

(5/5)

Colombia

(4/5)

Chile

(3/5)

Argentina

(3/5)

Costa Rica

(3/5)

Tipos de hábitats

México

(9/11)

Brasil

(8/11)

Colombia

(6/11)

Chile

(6/11)

Argentina

(4/11)

Costa Rica

(4/11)

Ecorregiones

México

(51/191)

Brasil

(34/191)

Colombia

(29/191)

Chile

(19/191)

Argentina

(12/191)

Costa Rica

(8/191)

Fuente: Dinerstein et al 1995.

En las especies

En el mundo de la biodiversidad se habla de especies que han sido definidas biológicamente como “una población cuyos individuos tienen la capacidad de entrecruzarse libremente condiciones naturales" (Wilson, 1993j. A pesar de que  no existe una definición totalmente universal de especie, la especie biológica siempre ha sido suficiente, y es muy probable que continué utilizándose, como unidad central para explicar la biodiversidad. Los diferentes ecosistemas de que hablamos albergan una cantidad todavía indeterminada de especies vivas; sin embargo, se calcula que, en todo el planeta, han de habitar alrededor de diez millones de especies vivientes.

¿Cómo sabemos esto? Hay varios métodos de acción generalmente basados en proporciones sencillas (Stork, 1988; May, 1990; Groombridge, 1995). Por ejemplo, si en el Reino Unido (cuya diversidad es de las mejor estudiadas del mundo) hay seis especies de hongos por cada planta vascular, suponiendo que la razón se mantenga en el resto del mundo y sabiendo que en unas 270 mil especies de plantas vasculares, debería de haber alrededor de 6 x 270 mil = 1.6 millones de especies de hongos, es decir, 20 veces mas especies que las actualmente conocidas. Utilizando diferentes versiones de estos métodos se calculan entre 10 y 15 millones de especies totales Se han hecho famosas algunas extrapolaciones que elevan la cifra a 30 millones e incluso hay entusiastas que llegan a 100, pero la mayor parte de las estimaciones coinciden en un orden de magnitud de 10 millones.

Sin embargo, lo único que nos consta es la cantidad que ya ha sido descrita, es decir, a las que se les ha asignado un nombre y de las cuales existen o existieron ejemplares depositados en algún museo. Estas son aproximadamente 1.7 millones de especies. Si bien esta cifra adolece de errores serios (por ejemplo, se calcula que el 30% de los escarabajos depositados en el Museo Británico están mal identificados), nos da la mejor aproximación que tenemos al numero de especies conocidas en el mundo. Asimismo, para las plantas vasculares y los vertebrados los datos existentes son razonablemente verosímiles.

Para tener una idea de las especies que alberga nuestro país, con estimaciones a grosso modo y sólo considerando las plantas vasculares, insectos (mariposas) y los vertebrados, en México se encuentra un 10% de la riqueza de especies descritas del mundo y un 1% no se encuentra en ninguna otra parte del planeta. Esto es, son endémicas a nuestro país. Por ejemplo, en el mundo hay descritas aproximadamente 250 mil especies de plantas, unas 20 mil especies de mariposas, 9 mil aves y 4,300 de mamíferos. Respectivamente en nuestro país se tienen descritas 25 mil especies de plantas vasculares, 1,700 de mariposas, 1,100 de aves y 440 de mamíferos.

Cuadro 3.

Numero de especies en México y el mundo para taxa seleccionados

Grupo

Especies en

el mundo

Especies en

México (%)

Angiospermas

250,000

22,000 (10)

Gymnospermas

600

71 (12)

Pteridophytas

12,000

1,000 (8)

Anfibios

4,000

290 (7)

Reptiles

6,550

704 (11)

Aves

9,672

1,060 (11)

Mamíferos

4,327

491 (11)

Peces de agua dulce

8,411

347 (4)

Mariposas

(Papilionoidea)

20,000

1,816 (9)

 Datos de Conabio y varias fuentes

Aunque los números anteriores son muy ilustrativos, también son terriblemente parciales. Debemos recordar que la descripción de una especie es apenas el inicio del trabajo para su conocimiento. Solamente significa que alguien capturó especimenes (antes bastaba con uno, ahora es requisito tener varios individuos para la determinación de especies), que al ser estudiados por un experto conocedor de las otras especies resultan suficientemente diferentes como para ameritar un nombre distinto dentro de la clasificación. Sin embargo, rara vez la descripción esta acompañada por mas que una pequeña cantidad de información ecológica o de otra índole. Así, es tanto lo que se puede estudiar sobre cualquier especie que podemos considerar este conocimiento como inagotable.

Es de tal forma inagotable que los biólogos, ecólogos, etólogos y genetistas tendrán material de estudio por tanto tiempo como el que existan los diferentes organismos. ¿De quien o de que se alimenta una especie, con quien compite y cuales son las especies que la benefician? ¿Cuales son los detalles de estas interacciones, como cambian los tamaños de las poblaciones en el tiempo y en      el espacio? ¿Cuales son sus necesidades fisiológicas o ambientales? ¿De que forma la evolución ha adaptado a la especie para enfrentar todos sus problemas para alimentarse, encontrar parejas dispersarse, tolerar condiciones extremas? En fin ¿para que nos sirve a nosotros los humanos inventores de religiones y culturas, que somos la especie dominante, además de animales económicos por excelencia? ¿Es alimenticia, medicinal? ¿Contiene tintes, resinas, procesos bioquímicos útiles? ¿Es hermosa o tan atractiva como para mantenerla en macetas, jardines zoológicos o protegida en su ambiente natural? ¿Nos puede servir para controlar a otras especies que consideramos indeseables?

Las preguntas son inagotables. Las mas humilde hierba o la mas insignificante hormiga son et producto de millones de años de evolución. Resumen en su conducta, su fisiología, Su bioquímica y su ecología el calidoscopio de los variados procesos que les dieron existencia, fuente inagotable de conocimiento o admiración. Cuando empezamos a vislumbrar los detalles del funcionamiento de cada una de las especies es que llegamos al tercer nivel que arbitrariamente se considera al hablar de biodiversidad. Este nivel es el de la variación genética (ecosistema y especie son los dos primeros niveles, de los cuales ya hemos hablado).

En la genética

La riqueza genética de nuestro país solo puede estimarse cualitativamente , pues no ha sido medida directamente sino para un puñado de especies.

Sin embargo, considerando que, según Hinegardner (1976), el numero de genes típico para vertebrados y plantas vasculares se encuentra en el orden de cientos de miles, y conociendo que muchas especies comparten altas proporciones de su genoma, podemos apreciar que en nuestro país existe una gigantesca e inexplorada riqueza genética. Y aun sin el detalle científico que nos aporta la genética, siempre se ha sabido que México es un país privilegiado por la cantidad de razas y variedades de sus plantas cultivadas y flora silvestre, además de especies y subespecies de fauna. Esto puede apreciarse en el cuadro 4 en el que se muestran sólo algunos ejemplos en los que es evidente la gran variedad genética, desde bacterias hasta mamíferos.

Cuadro 4.

Algunas especies silvestres mexicanas en las cuales  se han efectuado estudios de variación genética

Especie

Área de Estudio

Importancia

Número de Genes3

Variación Genética

Bacterias

 

 

 

 

1. Rhizobium leguminosarum

2. R. Tropici

3. R. Etli

4. Acetobacter        diazotrophicus

Nódulos de raíz leguminosas (simbióticas)

Suelo (no simbióticas)

Fijación de nitrógeno

9 a 15

8

5 a 9

11

Desde la variación mas alta

H = 0.487 – 0.691, P = 1.0,

Hasta los niveles mas bajos reportada por bacterias

H = 0.064, P = 0.36

Plantas

 

 

 

 

5. Phaseolus coccineus (Ayocote)

Tlálpan (DF) y Huitzilac (Morelos)

Económica (alimento) y cultural

7

Alta según los autores

H = 0.187 – 0.271

6. Datura stramonium (Toloache)

Zonas perturbadas del centro de México

 

14

Nula; H =0, P = 04

7. Cecropia obtusifolia (Guarumbo)

8. Psychotria faxlucens

Selva alta perennifolia de Veracruz

 

8, 48


8

Alta comparada con otros árboles tropicales;

H = 0.198 – 0.40,

P = 0.318 – 0.405

9. Lacandonia schismatica

Selva lacandona

Endémica en peligro de extinción2

14

Nula; H = 0 , P = 0

10. Zea diplopperenis

11. Z. Mays (1) (Teosinte)

Sierra de Manatlán (Jalisco), suroeste de México(400-1700 msnm) y zonas altas (1800-2500 msnm) y áridas

Económica potencial (alimento)

21

H = 0.182 – 0.233,

P = 0.50 – 0.676

Aves

 

 

 

 

12. Aphelocoma ultramarina (Chara pechigris)

13. A. Coerulescens (Azulejo)

Bosque de encino, de pino-encino y matorral

 

29

H = 0.035 – 0.048,

P = 0.138 –0.1956

14. Atlapetes brunneinucha (Saltón gorrocastaño

Bosque mesófilo y de pino-encino

 

29

H = 0.029 – 0.065,

P = 0.103 – 0.3107