Educación Ambiental
Los fracasos que nos aquejan como
país
son en gran parte el fracaso
de
nuestros sistemas educativos
Es necesario formar generaciones de hombres y
mujeres
con un más alto nivel de
eficiencia,
pero sobre todo más humanos y no meros
robots
o tuercas de determinados sistemas
productivos
Gilberto
Aceves Navarro
Tiahoga
Ruge
Introducción
No cabe duda de que vivimos en uno de los momentos más
extraordinarios del planeta: la gran cantidad de conocimientos, inventos
o acceso a la información,
parecen increíbles para aquellos que nacieron apenas una o dos
generaciones
atrás.
Es como si la Tierra estuviera viviendo en un enorme vértigo, que
cada vez se mueve con mayor velocidad, sin que nosotros nos demos cuenta
de lo que esta sucediendo. Esta gran velocidad es fascinante,
emocionante, las distracciones son infinitas... los medios electrónicos
se encargan de informarnos de lo que sucede, estamos enterados de todos
los últimos sucesos en el mundo y hemos alcanzado ya el rango de
súper-humanos. Pero todo esto tiene un precio... todo tiene un costo...
y no únicamente un costo económico, sino un costo planetario,
energético,
ambiental...
Hablamos de conciencia ambiental, pero si analizamos cuánta
conciencia ambiental tenemos, nos daremos cuenta que esta es bastante
limitada, no porque nosotros a sí lo queramos, sino simplemente por el
mecanismo de la mente humana: si tuviéramos una conciencia real de la
actual situación ambiental so podríamos soportarlo, pues nos causaría
una situación de impotencia y de depresión saber la profunda degradación
que esta sufriendo la Tierra, y darnos cuenta que esto nos está llevando
a una situación
insostenible.
Así, la mente tiene mecanismos de defensa y de protección que nos
permiten soportar la situación y seguir viviendo sin mayor preocupación.
Pero también es la causa de nuestra propia destrucción, ¡cuidado!
Presenciamos una situación especial: por un lado, un deterioro
ambiental creciente y, por otro, acciones que están comenzando a dar
signos de esperanza de lograr la restauración ambiental.
Origen del Deterioro
Ambiental
Si suponemos que el deterioro del medio ambiente ha sido
principalmente originado por la creciente actividad industrial por el
incansable deseo de poder y de adquisición material de los humanos así
como su necesidad de reproducirse para dejar constancia de su presencia
en el planeta para las siguientes generaciones (o sea, la afirmación
cada vez mas fuerte de su ego que al mismo tiempo a contribuido a
desarrollar hábitos de consumo desfavorables para el medio ambiente),
entonces de la educación ambiental implica un profundo cambio de actitud
y de cambio en los patrones de consumo que produzcan una nueva relación
ser humano-naturaleza que restablezca el equilibrio y de origen a una
sociedad con cultura ecológica.
¿Qué es la educación ambiental?
La educación ambiental es el eje fundamental para impulsar
los procesos de prevención del deterioro ambiental. La toma de
conciencia de la ciudadanía en este proceso es crucial e implica una
educación que fomente valores y hábitos para una medio ambiente en
equilibrio.
Actualmente, se pueden concebir pocas actividades que no estén
relacionadas de alguna manera con el factor ambiental. Fomentar la
conciencia de esto implica usar todos los medios disponibles a nuestro
alcance para lograr una cultura ecologista que reubique al ser humano
dentro del contexto de la naturaleza.
Hoy en día, la educación ambiental no funciona si no se convierte
en tangible y la podemos aplicar en nuestra vida diaria, sin que podamos
ver resultados reales que tengan un efecto de cambio en nuestro entorno
inmediato.
La educación ambiental sólo puede ser efectiva si se convierte en
una realidad cotidiana. En este sentido, es fundamental ubicar al
individuo en la realidad en la que vivimos para lograr cambios que se
traduzcan en un mejoramiento ambiental.
El principal objetivo es lograr un cambio de actitud, dirigido al
aprovechamiento sustentable de los recursos naturales y que logre una
revalorización de la cultura y del valor implícito de la naturaleza y
que propicie una nueva visión hacia el futuro. En el proceso de la
educación ambiental siempre encontraremos implícitos tres puntos
fundamentales:
·
la noción de los problemas
ambientales y cómo corregirlos
·
análisis del sistema sociocultural que origino el problema y
cómo lograr cambios hacia una
cultura
ecologista
·
como responder a los problemas
ambientales con soluciones prácticas que conduzcan a una solución real
de los mismos.
Estrategias
Para una educación ambiental efectiva se requiere de una forma
adecuada de comunicar e informar respecto al medio ambiente que contenga
los siguientes
elementos:
·
Información actual del tema y
una forma accesible de comunicación (lenguaje sencillo, divertido,
etcétera)
·
Explicación del origen del
problema y sus posibles soluciones
·
Poner al alcance de los
ciudadanos soluciones prácticas que puedan llevar a cabo en su vida
diaria.
·
Ofrecer la posibilidad de
acceso a mayor información y seguimiento
·
Lograr el interés y la participación de los medios de
comunicación y del sistema educativo para crear una estrategia de
educación y comunicación ambiental eficaz, integral y
constante.
En matera de educación ambiental, la creatividad e ingenio son
claves para lograr el interés y la participación del
público.
Breve historia
La educación ambiental fue parte integral de la educación la
cultura general durante muchos siglos y quizá milenios, ya que la vida
cotidiana era regida por las leyes de la naturaleza y el conocimiento de
plantas, animales, ciclos de la agricultura, ciclos de la luna, del sol
y de las estrellas eran básicos para asegurar la sobrevivencia, y aunque
la propia presencia del ser humano y de sus actividades implican un
impacto sobre la naturaleza, éste siempre fue de una dimensión de
recuperación
propia.
Al desarrollarse cada vez mas la tecnología, comenzó a darse un
alejamiento cotidiano respecto de la naturaleza, hasta llegar al punto
de causar un daño ambiental de tal magnitud, que ya la naturaleza perdió
la capacidad de recuperación propia.
Estos efectos de impacto ambiental importante comenzaron a
detectarse a partir de los sesenta. Sin embargo, no fue sino hasta 1972
que se llevó a cabo la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio
Humano, en Estocolmo, Suecia, que dio origen PNUMA (Programa de Naciones
Unidas para el Medio Ambiente).
A raíz de esta conferencia se reconoció la importancia de la
educación ambiental y, en 1977, se celebró la primera Conferencia
Intergubernamental de Educación Ambiental en Tibilisi, en la ex-Unión
Soviética.
A partir de la Conferencia de Tibilis, la educación ambiental
comenzó a integrarse en la educación formal y no formal de muchos
países.
En el caso de América Latina, y específicamente de México, la
educación ambiental ha tenido un proceso lento en su desarrollo y poco a
poco se ha ido integrando a los procesos del desarrollo social y
político del
país.
Sin embargo, ha habido grandes avances a partir de mediados de
los años ochenta, cuando comenzó a integrarse la educación ambiental en
los programas gubernamentales y no gubernamentales.
En 1992, se llevó a cabo la cumbre de la Tierra y el tema de la
educación ambiental quedó formalizado dentro de la Agenda 21 en
el capitulo 36. A partir de ésta se llevaron a cabo la Primera Reunión
Iberoamericana de Educación Ambiental, en Guadalajara en 1992 y,
posteriormente, en 1997, la segunda reunión, las cuales han logrado
reunir las estrategias de educación ambiental en México y América
Latina.
En el ámbito Norteamericano se firmo en 1992 el Memorándum de
Entendimiento en Materia de Educación Ambiental entre México,
Estados Unidos y Canadá, con lo cuál se inicio un proyecto trinacional
en este
sentido.
También en el ámbito norteamericano, el trabajo de la Noaaee
(Asociación Norteamericana de Educadores Ambientales), ha logrado
establecer una comunicación entre los educadores ambientales para
fortalecer el proceso de educación ambiental en los tres países.
El desarrollo de otros proyectos visionarios que han ayudado a
incrementar la conciencia ambiental en Norteamérica, han sido el
proyecto de Biósfera 2 en Arizona, la Biosphere y el Biodomo en
Montreal, además de varios parques ecológicos, acuarios y zoológicos
que han integrado el concepto ambiental dentro de sus programas y
exposiciones.
Otro
punto importante de avance fue la firma del convenio paralelo al TLC
(Tratado de Libre Comercio) en materia de cooperación ambiental, que
abrió las puertas para facilitar el flujo de información ambiental y ha
impulsado la creación de proyectos en materia de capacitación para el
desarrollo sustentable.
Avances
en el proceso de la educación ambiental
Sector
Oficial. En este sector, encontramos avances en los ultimos años
que han sido resultado del esfuerzo y convicción de individuos que han
trabajado para integrar la educación ambiental en el sector de la
educación formal y no formal. El avance mas notorio ha sido la
creación del CECADESU (Centro de Capacitación para el Desarrollo
Sustentable), que se formo en diciembre de 1994 como parte del SEMARNAP.
Este organismo ha integrado los esfuerzos realizados por la red de
educadores ambientales y ha logrado determinar una dirección definida
para el avance de la educación ambiental en México. Estos resultados
se han visto reflejados en el primero y segundo Congreso Iberoamericano
de Educación Ambiental organizados en colaboración con la Universidad
de Guadalajara.
Educación
Formal. En este aspecto hay avances al iniciarse las maestrías en
educación ambiental en la UAM y en la Universidad de Guadalajara. En la
UNAM, el PUMA ha organizado cursos de capacitación en distintos niveles
y temas.
También
en la Universidad Iberoamericana, el ITESM (Instituto Tecnológico de
Estudios Superiores de Monterrey), el ITAM (Instituto Tecnológico
Autónomo de México) y otras universidades han establecidos programas
específicos en educación ambiental.
En
los niveles básicos, se ha integrado el concepto de educación
ambiental en algunas materias de primaria y se ha incluido la materia de
educación ambiental en tercero de secundaria.
También
el PNUMA ha desarrollado importantes programas para integrar la
educación ambiental en América Latina.
Educación
No Formal. En este sentido, se han visto grandes avances al integrar
el tema en los aspectos artísticos, culturales y educativos y otros del
sector no formal, o sea, extracurricular.
Sector
no gubernamental. Uno de los avances mas significativos que se han
registrado en educación ambiental es el trabajo que han llevado a cabo
las ONG.
La
participación cada vez mas importante de la sociedad civil ha logrado
despertar el interés público en las cuestiones ambientales, lo cual en
sí ya constituye un elemento importante para crear una conciencia
ambiental.
También
la especialización de algunas ONG, en educación ambiental es notoria y
ha creado un ejemplo importante, tal es el caso del GEA (Grupo de
Estudios Ambientales), de la Fundación Mexicana de Educación Ambiental
(FUNDEA), del Parque Ecológico Peña Pobre, de la Red de Educadores
Ambientales, de PRONATURA, de ECORED, de WWF e infinidad de otras
organizaciones no gubernamentales que, cada vez más, han ido
profesionalizando el trabajo de educación ambiental.
Asimismo,
se han dado las circunstancias propicias para iniciar proyectos
mas integrales para unir a la iniciativa privada y los sectores
académico, gubernamental y no guebrnamental.
A
manera de ejemplo de este nuevo modelo de concertación para lograr una
educación ambiental más efectiva está el caso del CICEANA.
Dentro
del contexto del Acuerdo de Cooperación Ambiental de América del Norte
(ACAAN), paralelo el Tratado de Libre Comercio firmado entre Canadá,
Estados Unidos y México, se creó la Comisión para la Cooperación
Ambiental (CCA).
Con
el fin de satisfacer la creciente demanda de información ambiental en
Canadá, Estados Unidos y México, la CCA apoyó la creación del Centro
de Información y Comunicación Ambiental de Norteamérica, el cuál
inicio sus operaciones en enero de 1995, en la ciudad de México.
El
CICEANA propone una iniciativa trilateral para trabajar en favor del
medio ambiente promoviendo la información y la comunicación ambiental.
Su misión es unificar la tecnología de la comunicación con el cuidado
del medio ambiente y lograr una estrategia de comunicación que ayude a
crear una cultura ambiental para el nuevo milenio.
El
centro funciona como un vínculo entre el sector privado, las instituciones educativas, las dependencias gubernamentales, los medios
de comunicación, los organismos no gubernamentales y los individuos que
trabajan en favor del ambiente. Sus objetivos son:
-
Crear
en México un centro de información y comunicación ambiental que
cuente con un sistema de alta capacidad tecnológica, que vincule
datos regionales relevantes y los haga accesibles al público por
medio de redes digitales.
-
Establecer
un sistema de información y comunicación ambiental con el equipo
más avanzado para administrar un banco de información y de imagen
multimedia que brinde acceso a videoconferencias interactivas y
otros servicios a través de internet. Este sistema será un enlace
entre las instituciones, organizaciones, e individuos que trabajen
en esta área en Canadá, Estados Unidos y México.
-
Coordinar
una iniciativa trilateral entre los medios de comunicación, para
fomentar la producción y transmisión de programas innovadores,
positivos y constructivos con contenido ambiental.
El
CICEANA está presidido por la dirección ejecutiva, la cual trabaja en
coordinación con un consejo trinacional ejecutivo, un consejo asesor y
un patronato.
El
patronato esta integrado por empresas y fundaciones que, con sus
donaciones, conforman el fondo para la comunicación ambiental.
Para
establecer la sede del centro el gobierno mexicano otorgó un edificio
ubicado en Progreso No. 3, Barrio de Santa Catarina, delegación
Coyoacán, el cuál está en la etapa de remodelación y comenzará sus
operaciones a partir de 1998.
Las
principales actividades del CICEANA se desempeñan en dos grandes
áreas: información y comunicación ambiental, y podrían resumirse:
-
En
febrero de 1995 tuvo lugar la Primera Reunión sobre Medios de
Comunicación y Cooperación Ambiental, con el objeto de desarrollar
una estrategia efectiva que asegure la participación de los medios
de comunicación en temas ambientales e impulse la producción de
programas de radio y televisión para las tres naciones.
-
El
5 de junio de 1996 (día mundial del medio ambiente) tuvo lugar en
el Auditorio Nacional de la Ciudad de México el concierto Rock
por el Planeta. En este concierto se recaudaron donaciones para
iniciar el fondo para la comunicación ambiental . Asimismo, fue
grabado para la televisión y fue transmitido en México, Estados
Unidos y Canadá. Se espera poder repetir este evento cada dos
años.
-
Se
ha establecido una videoteca con amplio archivo de materiales de
diversos temas relacionados con el medio ambiente para servicio al
público. Esta videoteca ofrece materiales educativos a escuelas y
otras instituciones, así como un banco de imágenes con acceso a
los medios de comunicación.
-
En
el ámbito de la educación ambiental, se estimula la producción y
difusión de programas y materiales elaborados por instituciones
académicas, de investigación y otras. Asimismo, se fomenta la
capacitación para el desarrollo sustentable.
-
Se
promueve la capacitación y el adiestramiento de productores y
comunicadores ambientales de los tres países para mejorar la
calidad de la programación ambiental en América del Norte.
El
CICEANA es una organización sin fines de lucro que depende de
donativos. Está autorizado a recibir donativos deducibles de impuestos,
que provienen de empresas, organizaciones, fundaciones, gobiernos,
medios de comunicación e individuos. Los donativos son destinados a
constituir el fondo para la comunicación ambiental o a financiar
proyectos específicos, según el interés de los donadores.
El
fondo para la comunicación ambiental esta destinado a financiar
proyectos que fomenten la información, la comunicación y la educación
ambiental, para la administración y funcionamiento del CICEANA y para
constituir el capital de fondo.
Sector
rural e indígena. En esta área, el concepto de educación se ha
inscrito en el rubro de capacitación para el desarrollo sustentable, el
uso racional de los recursos naturales y el desarrollo de proyectos
productivos que generan alternativas económicas para las comunidades.
A
manera de ejemplos, se encuentran los proyectos Mazunte en la Costa de
Oaxaca, Usiri en el Istmo de Tehuantepec, los proyectos que se desarrollan en Chiapas y en Veracruz y en muchos otros estados de la
república, y programas impulsados por la sociedad civil y por diversas
instancias gubernamentales.
Estos
modelos de desarrollo sustentable en las comunidades están siendo un
ejemplo a seguir para resolver problemas sociales, económicos y
ambientales que asimismo, estan logrando una colaboración de los
diversos sectores de la comunidad y que están ayudando a un mejor
entendimiento político y social de las mismas.
Medios
de comunicación. En los medios de comunicación hemos visto
avances importantes sobre todo en la radio, que cada vez más le da
importancia a difundir información ambiental.
También
en la prensa, prácticamente todos los periódicos han incluido una
sección especial, o un suplemento en sus ediciones, o al menos dan
información del tema cuando es importante difundirla.
En
cuanto a la televisión, se han registrado avances. Sin embargo,
escasean programas específicos sobre el medio ambiente que se difundan
en los canales y horarios de mayor audiencia. Esto es debido, sobre
todo, al alto costo de producción que implican y por la falta de
patrocinio específico para el tema. Por ello, es importante incluirlo
en la legislación de comunicación y promover el tema entre los
patrocinadores comerciales para asegurar los buenos horarios de
difusión y calidad de los programas.
Perspectivas
hacía el futuro
Las
perspectivas para el futuro dependen enteramente del esfuerzo que
realicemos como seres humanos concientes de vivir en un planeta
extraordinario con recursos finitos, en el que nuestras posibilidades de
desarrollo son infinitas siempre y caundo no afecten al medio ambiente
que nos da la vida.
No
cabe duda que estamos viviendo una gran crisis ambiental dentro de la
cual estamos comenzando a solucionar algunas partes. Sin embargo, el
reto de revertir el deterioro ambiental hacía la restauración
ambiental persiste, y depende enteramente de nosotros lograr ese cambio.
Soluciones
En
un mundo ideal del desarrollo sustentable tendríamos que abarcar las
siguientes soluciones para asegurar un medio ambiente sano para las
siguientes generaciones.
-
Cambiar
nuestra visión del mundo e integrar nuestras vidas con nuestras
leyes de la naturaleza. Tomar la conciencia profunda de que estamos
ligados con ella y que al destruir los hábitats y las otras
especies, también estamos extinguiéndonos como especie.
-
El
nuevo milenio abre una nueva oportunidad para la humanidad de
replantear los valores de nuestra civilización. Esto implicaría
cambios profundos en nuestra concepción del mundo, que podrían ser
tan drásticos como los de la edad media al renacimiento. Esto
implica el surgimiento de una nueva conciencia que logre un ser
humano capaz de integrarse plenamente a las leyes de la naturaleza y
que esté dispuesto a simplificar su vida material y enriquecer los
valores espirituales. Un ser humano que este dispuesto a asumir la
responsabilidad global y esté dispuesto a trabajar en la vida
diaria a favor de ella.
-
Mientras
nuestra civilización se siga rigiendo por los valores materiales,
como categoría suprema, a costa de la destrucción masiva de la
naturaleza, esta civilización, y quizá toda la especie humana,
está destinada a desaparecer.
Sólo
la civilización con una real y profunda cultura ecologista podrá ser
capaz de trascender la gran crisis ambiental que estamos viviendo
actualmente.
Bibliografía
Porrit,
Jonathan. Salvemos la Tierra. M. Aguilar editor, S.A. de C.V.
México, 1991.
Caring
for the Earth: A strategy for survival. The World Conservation
Union, IUCN, UNEP, WWF, Cambridge. Reino Unido.
Quinn,
Daniel. Ismahael. A. Bantam/Turner Book. Estados Unidos, 1995.
González
Gaudiano, Edgar. Educación Ambiental. Historia y conceptos a veinte
años del Tibilisi, SITESA. México, 1997.
Ortiz
Monasterio, Fernando et al. Tierra profanada, historia ambiental
de México, contaminación ambiental en la Ciudad de México.
INAH-SEDUE, México, 1987.
Keating,
Michael. Programa para el cambio: el Programa 21 y los demás
acuerdos de Río. (versión simplificada). Centro Nuestro Futuro
Común. Ginebra, Suiza, 1993.
Allen,
John. Biosphere 2, the human experiment. Penguin Books. Estados
Unidos, 1991.
Acerca
de la Autora
Tiahoga
Ruge Scheffer, es mexicana, cursó la licenciatura y la maestría en
Biología, la maestría en Dirección de Cine y el postgrado en
Antropología Social. Habla varios idiomas: español, ingles, alemán,
francés, italiano, holandés y un poco de hindi. Ha desempeñado
diversos cargos: asistente de dirección de Federico Fellini (1978-1980)
investigadora y profesora de la UNAM (1980-1984), agregada cultural de
México en la India (1984-1988), directora del proyecto Cultura,
Comunicación y Medio Ambiente del Consejo Nacional para la Cultura y
las Artes (1989-1992), presidenta de la organización Amigos de la
Biósfera, A.C. (de 1991 a la fecha).
Tiene
un gran interés en la producción de programas de TV y videos y
han realizado múltiples publicaciones y producciones sobre el tema del
medio ambiente.
En
1991, recibió el premio Global 500, premio internacional de ecología
otorgado por el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente.
Actualmente representa a este organismo en América Latina.
De
1991 a 1994 fue representante en México del One World Television y
Television Trust for the Enviroment.
Participo
en la Cumbre de la Tierra en Río de Janeiro, Brasil, en Junio de 1992,
como miembro del Foro Especial sobre Comunicación y Medio Ambiente.
Actualmente
trabaja en diversos proyectos enfocados a la educación ambiental en
México y colabora con algunos organismos internacionales dedicados a la
difusión de la cultura ambiental como la Videoteca Dinámica de
Ecología y Desarrollo.
Es
directora del Centro de Información y Comunicación Ambiental de
Norteamérica (CICEANA).
Para
saber más
AISEC.
Guía de acción joven sobre desarrollo sostenible, ICONA-Club Rotary
International, Madrid , España, 1992
Alba,
Alicia. Evaluación de educación ambiental: experiencias en América
Latina y el Caribe. UNAM, CESU, CECADESU. México, 1997
Alforja.
Técnicas participativas para la educación popúlar. San José, Costa
Rica, 1987.
Ander-Egg,
E. Técnicas de Investigación social. Humanitas, Buenos Aires, 1989.
Aprender
para el futuro: educación ambiental. Santillana. España, 1993.
Cerezo,
Adrián. Educación Ambiental: antecedentes históricos internacionales.
Universidad Metropolitana, Instituto de Educación Ambiental. México,
1995.
Concentración
y disposición de desechos humanos en escuelas y lugares de reunión.
Comisión Nacional del Agua. México.
Corraliza,
J.A. La experiencia del ambiente. Tecnos. Madrid, España, 1987.
Crespo,
Burgos, C. Memoria del encuentro inicial sobre sistematización de
experiencias de educación popular. CEAAL-Fund F. Naumann, Quito,
Ecuador, 1987.
Durán,
Diana. Convivir con la Tierra. Lugar Editorial. Buenos Aires, Argentina,
1992.
Educación
Ambiental: realidades y perspectivas. Tórculo. Madrid, España.
Encalada,
M.A. Manual para el diseño de proyectos de educación ambiental.
Fundación Natura. US AID, Quito, Ecuador, 1988.
Evia,
G.E.; E. Gudynas y F. Pérez. Miles. Marco referencial de la Red
Latinoamericana de Ecología Social, núm. 3. Motevideo, Uruguay, 1990.
Gudynas,
E. La perspectiva ecológica de la ecología social. Comunidad.
Estocolmo, Suecia, 1988.
Habermas,
J. Ciencia y Técnica como "ideología". Tecnos. Madrid,
España, 1986.
Hall,
B.L. El conocimiento como mercancía y la investigación participativa.
En Investigación participativa y praxis rural. F. Vio Grossi, V.
Gianotten, T. de Witt, editores. CEPAL. Santiago de Chile, 1988.
Hungerford,
Harold R. Como construir un programa de educación ambiental. Libros de
la Catarata. Madrid, España, 1992.
López
de Ceballos, P. Un método para la investigación-acción participativa.
Ediciones Popular, Madrid, España, 1988.
Maestría
en Educación Ambiental; antología. CUCBA. Universidad de Guadalajara.
Guadalajara, Jalisco., 1996.