Aspectos
y Efectos del Ruido
Algunos
de vosotros buscáis quien os hable
por
miedo a sentiros solos.
El
silencio de la soledad descubre ante sus ojos
la
propia desnudez, y entonces quieren escapar.
Y
hay otros que hablan sin conocimiento ni tino,
y
revelan una verdad que ni siquiera ellos comprenden.
Gibran
Jalil Gibran
Uriel
Muller Gmora
Introducción
El
oído es un órgano maravillosamente diseñando para
distinguir sonidos, aunque con un limite determinado
para la energía disipada por la fuente emisora, ya que
potencias muy fuertes (como una explosión) o intensas
pueden destruir el oído o causarle serios trastornos.
El
sonido es toda aquella variación de presión (en el
aire, agua u otro medio) que el sistema auditivo es
capaz de detectar. Cuando un objeto vibra, cediendo
parte de su energía de movimiento a las moléculas del
aire circundante (comprimiéndolas y expandiéndolas
periódicamente), se generan ondas sonoras que se
desplazan en el aire a una velocidad de 344 m/seg.
(1,240 km./hora). Sin embargo, no todos los sonidos
resultan agradables al oído. Este es el caso del ruido,
el cual se define como todo aquel sonido que resulta
molesto e indeseable, principalmente por sus características
irregulares y calóricas.
El
que un sonido resulte aceptable o no, depende de tres
cualidades: intensidad, tono y timbre. La intensidad se
relaciona con la energía liberada por la fuente emisora
y la distancia a la que se le detecta, de tal manera que
el sonido puede ser fuerte, débil o moderado,
dependiendo también del nivel auditivo individual.
Inmersos
en un mundo de ruido, el diario desarrollo de nuestras
actividades se ve afectado por este persistente y nocivo
agente contaminante. El ruido es uno de los residuos
resultantes de muchos de los procesos de transformación
que son parte de la vida cotidiana. Factores tales como
el crecimiento de la población y de las ciudades, el
trafico, los aviones, la actividad industrial, etcétera,
aceleran día con día el aumento del ruido, con el
consecuente deterioro de la calidad de vida y de la
salud. El ruido causa más trastornos de los que podemos
imaginar, pero se subestiman o ignoran muchos de sus
efectos.
Casi
todos hemos reflexionado acerca de los problemas
ambientales que nos agobian: la contaminación del aire,
del agua, del suelo, el enfermo estado general de
nuestros recursos naturales y el deterioro de la calidad
de vida son temas comentados por ciudadanos de todos los
estratos sociales. A simple vista, la contaminación
altera el color del cielo, el sabor del agua, y el
aspecto de los bosques y selvas. Sin embargo, de todos
los géneros de contaminación, el ruido es el único
que aparentemente no produce trastornos en el medio
ambiente: no se ve, no se respira, no es tangible. No
obstante, la Ley General del Equilibrio Ecológico y la
Protección al Ambiente establece que el ruido es una
forma de contaminación ya que, al propagarse por el
aire, el agua o el suelo, modifica los ecosistemas y daña
la calidad de vida de las personas, por lo que el artículo
155 estipula la prohibición de la contaminación por
ruido.
Debido
al amplio rango en que varían los sonidos detectables
por el oído es conveniente medir su intensidad con una
escala logarítmica (base 10), para lo cual se usa el
decibel (db). El limite inferior de la escala (0 db)
corresponde al umbral de percepción auditiva. Un db
corresponde a la más tenue vibración sónica que el
sistema auditivo puede procesar. Puesto que la escala es
logarítmica, la intensidad del sonido se duplica cada
incremento de 10 db. El limite superior de la escala
indica los niveles intolerables y destructivos para el oído
humano (>120 db).
El
tono de un sonido queda determinada por su frecuencia.
Si esta es elevada, el sonido será agudo. Si es baja,
el sonido es grave. La frecuencia se mide en ciclos/seg.
(hertz). El oído humano detecta ondas sonoras que
vibran con una frecuencia entre 20 y 20 mil hertz,
aunque solamente los niños son capaces de escuchar todo
este rango de frecuencias, ya que esta capacidad
disminuye notablemente con la edad. El ruido puede también
acelerar este proceso de perdida del oído, así como
producir sordera temporal. Se calcula que en México la
sordera afecta a mas del cinco por ciento de la población.
Constantemente
oímos sonidos de todo tipo, la mayoría de ellos
ruidos. El oído no deja de funcionar como instrumento
detector de vibraciones. Físicamente, cualquier variación
de presión en el aire es suficiente para hacer vibrar
la membrana del tímpano, haciendo que en su deformación
este se desplace una distancia menor a la del diámetro
de un átomo. Así, aun dormidos, el oído no deja de
funcionar, aunque el cerebro filtra sólo aquellos
sonidos que poseen cierta intensidad, duración y
frecuencia.
El ruido
Para
efectos prácticos, el ruido se distingue entre ruido
laboral y ruido ambiental. El ruido laboral es el que se
produce en los centros de trabajo. El ruido ambiental se
refiere a el gran cumulo de niveles sonoros producidos
por las fuentes emisoras de una comunidad Entre estas
figuran la transportación terrestre y aérea, el ruido
emitido al exterior por plantas industriales, el
producido por la maquinaria de la industria de la
construcción, el de los aparatos electrodomésticos, el
emitido en centros de diversión, etcétera.
Según
la norma nacional c‑92, el
ruido se define como "todo sonido que cause
molestias, interfiera con el sueño, trabajo o descanso,
o que lesione o dañe física o psicológicamente al
individuo, la flora, la fauna y a los bienes de la nación
o particulares. "
En
el ámbito laboral, las normas internacionales y
mexicanas relativas al tema de la contaminación por
ruido tienen como objetivos:
·
Contribuir
a mejorar las condiciones del ambiente de trabajo para
preservar la salud de los trabajadores, en aquellas
empresas donde las características acústicas
representen elementos de riesgo.
·
Establecer
los niveles y tiempos máximos permisibles de exposición
a ruido durante la jornada de trabajo.
Mucho
se ha escrito acerca de la definición de los limites de
peligrosidad por exposición a niveles de ruido
excesivos. Entre las normas y reglamentos de ruido más
relevantes destacan las siguientes:
·
Norma
internacional ISO/1999/1975.
Establece los
tiempos máximos permisibles de exposición por jornada
de trabajo y define los niveles máximos de ruido a los
que el trabajador puede estar expuesto, de acuerdo con
los siguientes parámetros:
Tiempo de
Exposición
en Horas
|
NSCE
db (A)
Nivel
sonoro continuo equivalente
|
|
8
4
2
1
30
15
|
90
93
96
99
min.
102
min.
105
|
Como
se observa, cada incremento de tres decibeles (db)
disminuye el tiempo de exposición a mitad, dado al
incremento de energía acústica emitida por la fuente.
·
Instructivo
num. 11
(basado
en la norma internacional ISO-1999-1975).
"Relativo a las condiciones de seguridad e higiene
en los centros de trabajo donde se genere ruido"
(en 1994 cambio su clasificación a
NOM/STPS/011)1 en el se que establece y
desarrolla lo dispuesto en el articulo 140 del
Reglamento General de Seguridad e Higiene en el Trabajo,
haciendo referencia a los máximos permisibles de
exposición a ruido y vibraciones, y publicado en el
Diario Oficial de la Federación el 11 de abril de
1985.
Posteriormente,
en 1989 se publican algunas modificaciones de forma a
dicho ordenamiento, complementándose su parte operativa
por dos normas oficiales mexicanas: la
NOM-STPS-35-1986 y la
NOM-STPS-080-1994 (anteriormente la
NOM-SS-50-1988)2. Establecen la
metodología para determinar el patrón de atenuación
de los protectores auditivos y el nivel sonoro continuo
equivalente presente en un centro de trabajo,
respectivamente.
Reglamento
para la protección del ambiente contra la
contaminación originada por la emisión de ruido. Abroga
el Reglamento para la prevención y control de la
contaminación ambiental originada por la emisión de
ruido, de 1976, estableciendo los limites máximos
permisibles de emisión de acuerdo con la fuente de
generación, siendo competencia de las autoridades
federales y locales la observancia del mismo.
Norma
AA-37. Determinación
del nivel sonoro emitido por vehículos automotores.
Método dinámico.
Norma
AA-41. Determinación
del nivel sonoro emitido por biciclos y triciclos
motorizados.
Norma
AA-43. Determinación
del nivel sonoro emitido por fuentes fijas, con los
siguientes valores:
Limite
máximo permisible
Horario
68 db (a)
De 6 a 22 horas
65 db (a)
De 22 a 6 horas
Norma
AA-48. Método
de prueba estático para la determinación del nivel
sonoro emitido por vehículos automotores, biciclos y
triciclos motorizados.
En
términos generales, el origen de estas ultimas data de
mediados de la década de los años sesenta, por lo que
ha resultado necesaria su revisión para convertirlas en
normas oficiales mexicanas.
Efectos
físicos del ruido
No
obstante el ámbito o la fuente de donde provenga el
ruido, sea laboral o ambiental, el argumento queda bien
establecido. El ruido es capaz de provocar efectos
dañinos en el cuerpo humano. El mas común es el daño
al mecanismo de la audición, que puede ir desde el
corrimiento temporal del umbral de audición hasta la
perdida auditiva irreversible o sordera. La exposición
prolongada a niveles excesivos de ruido puede ocasionar
efectos de tipo fisiológico y psicológicos, como
secreción de adrenalina y corticotrofina, producción
de hormonas en la glándula tiroides, incremento en la
presión sanguínea, aceleración del ritmo cardiaco,
dilatación de las pupilas, reacciones musculares, y
alteraciones en los sistemas nervioso, circulatorio y
digestivo. Por otro lado, el ruido puede causar estrés,
molestia, dificultades en el aprendizaje y en la
comprensión de ideas, alteración del sueño, ansiedad,
fatiga, agresión, irritabilidad y depresión.
En
pocas palabras, el ruido puede matar. ¿Que hacer para
evitar tan sombría posibilidad? Dentro del campo
laboral, las empresas están obligadas a establecer y
promover programas para la protección de la audición.
Estos consideran acciones variadas, como el
establecimiento de materias educativas para hacer
consciente a la fuerza laboral de los riesgos de la
exposición prolongada al ruido. También incluyen la
colocación de cartelones informativos para promover la
utilización de protectores auditivos, así como
estudios audiométricos bianualmente para evaluar la
capacidad auditiva de los trabajadores, entre
otras.
Aun
así, muchos trabajadores desechan la idea de utilizar
tapones o conchas simplemente porque les molestan los
oídos o porque no se acostumbran o, peor aun, porque
les impiden oír la música de sus radios o grabadoras,
mismos que representan otra fuente de ruido adicional al
de las maquinas ruidosas que operan. Diversos estudios
han comprobado la perdida de capacidad auditiva entre
choferes y conductores, causada por el ruido del viento
al conducir durante largos periodos con las ventanas
abiertas. En las industrias de la aviación y
ferroviarias, los índices de sordera son alarmantemente
altos, al igual que en muchas otros industrias donde no
se fomenta una plena cultura educativa para la
prevención de enfermedades del trabajo.
Sin
embargo, poco o casi nada se hace para prevenir a la
población en general respecto a los riesgos asociados
con la exposición al ruido ambiental. Simplemente hemos
aprendido a vivir con ruido, y hemos comenzado a pagar
las consecuencias. Hoy estamos expuestos a ruidos que
hasta hace relativamente pocos años no existían. Nos
rodeamos de aparatos de sonido de gran eficiencia
sonora, ventiladores, batidoras, relojes, despertadores
y otros, sin ser consientes de los efectos que pueden
producir. El bullicio mismo de la actividad citadina, el
ruido vehicular los ruidos producidos en estadios
deportivos, ferias y parques de diversión; los
intolerables niveles sonoros generados en videobares,
discotecas y salones de fiestas, se suman y se acumulan
causando perdida del sentido de la audición de una
manera lenta y, en ocasiones, irreversible. Cada vez hay
mas gente con problemas de audición a edades mas
tempranas Cada vez son mas los centros de diagnóstico y
control de enfermedades auditivas.
Métodos
de control
Existen
en el mercado internacional muchos métodos de control
de ruido cuya finalidad es la de aislar al receptor de
las fuentes ruidosas denominadas barreras
acústicas. Estas se derivan fundamentalmente en los
siguientes géneros:
Protección
auditiva personalizada.
Indiscutiblemente,
el método más eficiente y económico para aislar al
receptor de cualquier fuente de ruido es la utilización
de tapones auditivos y conchas acústicas. En promedio,
la reducción de ruido que proporcionan es de
aproximadamente 20 db (a). Esto le permite al receptor
ubicarse en ámbitos de ruido muy elevados,
manteniéndose por debajo de los rangos aceptables de
seguridad.
Materiales
absorbentes.
Resonadores
fibrosos, porosos o reactivos como la lana mineral, la
fibra de vidrio y el poliuretano de célula abierta,
diseñados para absorber y disipar energía acústica.
Estos materiales atrapan ondas sonoras y transforman la
energía aerodinámica en energía termodinámica o
calor. El parámetro que lo define es el coeficiente de
absorción de sonido o la medida de energía acústica
absorbida por el material, normalmente expresada por un
decimal entre cero y uno.
Barreras
acústicas.
Evitan
la transmisión de ruido de un lado de la barrera hacia
el otro. Utiles en áreas con altos niveles de ruido,
eliminan la propagación de ondas y la contaminación
sonora de áreas contiguas de producción. El parámetro
que define este comportamiento es el coeficiente de
transmisión de sonido, que es la cantidad de potencia
sonora que la barrera es capaz de contener.
Las
barreras acústicas son cortinas transparentes de vinil
o de poliuretano de célula abierta, colchas de vinil
integradas con materiales densos y paneles metálicos
con altos índices de absorción.
Aislamientos.
Se
refiere a los materiales para el aislamiento de
secciones ruidosas de maquinaria en general. Disipan la
energía mecánica asociada con las vibraciones, es
decir, convierten la energía en movimiento a energía
calorífica. Actúan primordialmente en las regiones
rígidas de la maquinaria, donde se generan vibraciones,
promoviendo el colapso de ondas sonoras. La capacidad
reductiva de ruido se deriva del hecho de que una vez
que la energía mecánica se disipa en el aislamiento ya
no se propaga a través del aire ni
estructuralmente.
Concientes
de la responsabilidad civil que tienen los fabricantes
de productos tradicionalmente ruidosos, actualmente un
gran numero de aparatos domésticos como computadoras,
refrigeradores, secadoras de pelo, taladros, juguetes,
licuadoras, etcétera, contienen aislamientos acústicos
integrados para reducir los niveles de ruido que
emanan.
Casetas
sonoamortiguadas.
Lamentablemente
poco utilizadas en la industria debido a su elevado
costo, las casetas sonoamortiguadas representan el
método mas eficiente para controlar niveles muy altos
de ruido, aislando la fuente de ruido del resto de la
fuerza laboral, permitiendo que esta desempeñe su
trabajo dentro de ambientes acústicamente
tolerables.
Conclusión
El
ser humano, al nacer, posee su mejor capacidad auditiva.
Conforme crece y se expone al ruido de la vida su
audición se deteriora hasta que, con la edad,
prácticamente se nulifica. Es importante ser concientes
de que los niveles sonoros que nos rodean hoy son los
mas altos de la historia de la humanidad y, por
consiguiente, también los índices de sordera.
Protejamos nuestra preciada audición. Cuidemos nuestros
oídos en todo momento que consideremos de riesgo.
Avancemos precavidamente por la selva del ruido que nos
rodea. Todo lo que se requiere es un par de tapones
auditivos, y la disponibilidad de utilizarlos para
nuestro propio beneficio.
NOM-STPS-080-1993.
Relativo
a las condiciones de seguridad e higiene en los centros
de trabajo donde se genere ruido. Secretaria del Trabajo
y Previsión Social. Diario
Oficial de la Federación, 11 de abril de 1985 y 2
de junio de 1989. México, DF. 2 NOM-STPS-080-1993 (la
anterior es la NOM-SS-501988). Determinación del
nivel sonoro continuo equivalente al que se exponen los
trabajadores en los centros de trabajo. Dirección
General de Normas. Diario
Oficial de la Federación, 1993.
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Acerca
del autor
Uriel
Muller Gmora nació
en la ciudad de México, curso su escolaridad en el
Colegio Americano, AC. La arquitectura la estudio en la
Universidad de Texas en Austin. Desde 1980 ejerce su
carrera desarrollándose en el campo de diseño y la
construcción. En 1992 incursiona en el campo del ruido,
avocándose al estudio y solución arquitectónica e
ingeniería de los altos niveles sonoros de la planta
industrial de México. Crea la división Barreras
Acústicas de Comaudi, compañía especializada en el
diagnostico y tratamiento de problemas auditivos, donde
se desarrollan métodos eficientes y económicos para
prevenir la perdida auditiva mediante la implementación
de casetas acústicas. Ha sido invitado a impartir
seminarios en varias ciudades de México y Estados
Unidos con el principal objeto de concientizar y educar
a la poblaci6n acerca de los riesgos que implica la
exposición prolongada a altos niveles de ruido.
Actualmente dirige una empresa distribuidora de equipos
para las industrias de la construcción y del concreto.