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Unión de Grupos Ambientalistas,
I. A. P.

Industria y Medio Ambiente



 

Industria y Medio Ambiente  

En las etapas precapitalistas de la sociedad,

el comercio gobierna a la industria.

En la sociedad moderna ocurre al contrario

Carlos Marx 

Raúl Tornel Cruz 

Introducción 

Nuestro planeta, ha experimentado desde su formación, un continuo proceso de cambios. La geología, nos ha permitido afirmar que la Tierra no siempre ha tenido  las mismas características y que, en diferentes épocas, ha sufrido cambios drásticos en la estructura de sus continentes, como en la composición de sus mares y atmósfera. Todos estos, se han distinguido por haberse dado en forma  espontánea y natural, generando así el lugar ideal para el florecimiento de la humanidad, que evoluciona, desde hace varios millones de años, motivada por el impulso fundamental de sobrevivir. 

Las investigaciones paleontológicas, nos describen la existencia del Homo erectus, que desarrolla la capacidad de recorrer grandes distancias, lo que le permitió emigrar de las selvas hacia otros sitios más seguros y conseguir alimentos donde la competencia por la supervivencia fuera menor. Al liberar sus extremidades superiores evolucionó hasta el  Homo habilis, que utilizo rudimentarias herramientas de madera y piedra, protegiéndose de los elementos con vestimentas primitivas. Posteriormente, ya como Homo sapiens, domina al fuego, iniciando desde aquel momento un vertiginoso camino de descubrimientos e inventos que facilitaron su supervivencia y favorecieron la vida gregaria. 

Los grupos humanos primitivos nómadas, cuyo principal sustento se basaba en la caza, se vuelven sedentarios al dominar la agricultura y se inicia una estructura social formal, en la que se establecen entre los individuos diferentes actividades y responsabilidades que permiten un acelerado desarrollo cultural y técnico. 

La humanidad evoluciona aceleradamente por la edad de piedra, la del bronce y, posteriormente, por la del hierro. Desarrolla la escritura y llega hasta nuestra era, donde el crecimiento de la población, las guerras, la escasez de alimentos las migraciones, la necesidad de bienes para el consumo, la ciencia, la técnica, el comercio y la economía, crean una serie de actividades que distinguen a la humanidad. 

Una de estas es la actividad industrial que, a partir del final del siglo dieciocho, con la revolución industrial, se convierte en el pilar fundamental del desarrollo moderno y, cuya característica principal, es el intenso aprovechamiento y la transformación de los materiales y productos que ofrece la naturaleza en bienes diversos, para elevar la calidad de vida de los individuos y la sociedad en su conjunto. 

Sin embargo, no olvidemos que anteriormente otras sociedades ya habían hecho un uso intensivo de sus recursos con efectos ambientales muy importantes. Basta citar que los egipcios hace mas de cinco mil anos, acabaron con sus bosques, ahora convertidos en desiertos, y que los antiguos griegos, antes de la era cristiana, ya habían talado y agotado sus bosques propiciando la erosic6n de los suelos y convirtiendo a Grecia en el estéril lugar que es hoy. 

Incluso, recientemente, se ha propuesto la teoría de que la decadencia del imperio romano hace dos mil anos, se debió a la intoxicación masiva de la pohlaci6n, que se contaminó con el plomo de las vasijas que eran empleadas para guardar el agua y el vino. También debemos recordar que Europa, desde hace cientos de años, ha sufrido la explotación intensiva de todos sus recursos minerales que hoy se encuentran prácticamente agotados y el mar Mediterráneo, esta al borde de convertirse en un mar muerto. 

Por otro lado, es tal el impacto de la industrialización en cualquier sociedad, que su estabilidad económica y desarrollo dependen de que cada uno de los sectores tenga clara conciencia de la importancia de su fomento y de su éxito, como factor básico de la generación de la riqueza social y su distribución mas equitativa. 

Asimismo, y particularmente en los tiempos modernos, el proceso de industrialización se ha visto influido de manera directa por el desarrollo político y económico de los países y su relación con las demás naciones, siendo también mas o menos vulnerable en relación con su competitividad y dependencia tecnológica. 

La industrialización en México 

La actividad industrial es típicamente urbana y no ha sido sino hasta hace tres décadas que la humanidad ha tomado conciencia de la protección ambiental, de la polución, de la conservación y la depredación, de la interrelación y fragilidad de los ecosistemas, de los problemas locales y de los globales y, hasta hace muy poco, se genera el concepto del desarrollo sustentable. 

En México, el proceso de industrialización se inició con una incipiente industria familiar a principios del siglo dieciocho, cuyas actividades se relacionaban principalmente con la agricultura y la ganadería, así como las industrias azucarera, de curtiduría, textil, minera y papelera. A principios del siglo diecinueve, termina la dominación española y se inician algunas actividades relacionadas con la industria militar. En el ultimo cuarto de ese siglo, con la llegada del ferrocarril, cobran importancia las actividades de la industria metalmecánica y, a principios de siglo veinte, llegan la electricidad, las comunicaciones y los vehículos de combustión interna Es en esa época, que se inicia un proceso de cambios estructurales, políticos y sociales que modifican permanentemente el rumbo de nuestro país. 

El país pasa de una economía que estaba basada casi exclusivamente en las actividades agropecuarias a una que, paulatinamente, depende cada vez mas de las actividades industriales. 

La historia moderna de México, tiene un estrecho vinculo con las actividades industriales, como fue el caso de la revolución de 1910, con los movimientos sociales de las industrias de Río Blanco y Cananea. Posteriormente, la primera guerra mundial, acelera nuestra industrialización y, por esa época, se formalizan las actividades de las industrias química y petrolera. La expropiación petrolera del 38 y la segunda guerra mundial definen, finalmente, la vocación industrial de México. 

En toda sociedad industrializada la empresa industrial establece relaciones con todo el complejo de la organización social y es tal el impacto del proceso de industrialización que es, en muchos casos, responsable de los cambios fundamentales ocurridos en las sociedades rurales al convertirse en sociedades urbanas. Así, nuestro país sufrió una irreversible transformación social y, de haber tenido una población eminentemente rural, en la actualidad mas de la mitad de los mexicanos habita áreas urbanas. 

México que inicio el siglo veinte ocupando un lugar muy secundario entre las naciones, lo terminarías dentro de las primeras dieciséis el mundo. 

Situación Actual  

En las ultimas tres décadas, mientras el mundo, entro en un proceso de reajuste y reconversión industrial, por diversas razones México se rezagó, produciéndose un serio desequilibrio entre los distintos factores que regían la economía y, de hecho, lo que aconteció fue que se llevó a cabo un ajuste tardío de la industrialización mexicana, porque circunstancias internas al vincularse con las  nacionales así lo determinaron. 

El país no cobro conciencia a tiempo de su propia, crisis social, demográfica, agrícola, fiscal y financiera, porque su estabilidad política y su sorprendente crecimiento, lo hicieron un destacado sujeto de crédito que encubrió con la deuda externa sus principales ineficiencias. 

Durante el sexenio 1970‑76, en lugar de llevar a cabo el ajuste productivo, se aplicó la política de estado en empresario, al mismo tiempo que se logró una aparente estabilización mediante la congelación de los precios y de la paridad cambiaría, desembocando en una crisis financiera. 

En el siguiente sexenio en vez de enmendar las políticas erróneas, estas se exacerbaron y se optó por el endeudamiento, la petrolización de la economía, los subsidios a los sectores en crisis y la modernización ficticia y apresurada, como resultado de la abundancia de divisas que convirtió al país en uno de los pocos mercados en expansión en el mundo. Este espejismo duro poco y culminó con la nacionalización de la banca. La reacción frente al fracaso de esa política fue de tal magnitud, que provocó no sólo la crisis de la deuda, sino una postración productiva que se convirtió en mas de una década de estancamiento 

Actualmente, México experimenta una doble presión interna: la de satisfacer necesidades cada vez mayores (alimentos, vivienda, etcétera) y el responder a una demanda creciente de empleo. En estas condiciones, no puede darse el lujo de quedarse estancado. Ineludiblemente tiene que crecer si quiere conservar su estabilidad política, social y econ6mica y, simultáneamente, deberá buscar la redistribución de la riqueza. 

Puede afirmarse que el modelo de desarrollo industrial implantado no ha propiciado la modernización integral del aparato productivo y su estructura industrial esta desequilibrada. La apertura comercial, abrupta e indiscriminada, no permitió a la planta productiva adaptarse a las nuevas condiciones competitivas, dando lugar al creciente desplazamiento de empresas del mercado nacional. 

Debido a lo anterior, las cadenas productivas en nuestro país están desarticuladas, por lo que los efectos multiplicadores de las empresas modernas y dinámicas, que han aprovechado las ventajas competitivas de la globalización de los mercados, se trasladan al exterior mediante las importaciones, siendo latente el riesgo de desindustrialización. 

Así, la economía mexicana atraviesa por una severa crisis estructural del sector industrial, siendo sus rasgos mas significativos: la incapacidad del aparato productivo para autofinanciar su propio desarrollo, la naturaleza polarizada del proceso de modernización estructural, las dificultades de la mayor parte de las unidades productivas para superar rezagos y para acceder a las ventajas competitivas que marcan la pauta del desarrollo, el desplazamiento de la oferta nacional por la oferta foránea, y la desarticulación de las cadenas productivas. 

No debe olvidarse que una estructura industrial eficientemente articulada es una de las bases mas sólidas de la competitividad de una nación, de ahí la necesidad de estrategias de apoyo a sectores clave, puesto que la estabilidad macroeconómica no es suficiente para garantizar un proceso autosostenido de desarrollo, sobre todo si conlleva tasas bajas de crecimiento de la oferta de producto y la demanda. 

Estructura del sector industrial 

El sector privado en nuestro país, se compone del Consejo Coordinador Empresarial, las confederaciones de cámaras de industria y de comercio, las cámaras de industria y de comercio, el sector financiero, bancario y de seguros, la Confederación Patronal de la Republica Mexicana, el Consejo de Hombres de Negocios y el Consejo Nacional Agropecuario, entre otros organismos de representación . 

El sector industrial, esta representado por la Confederación de Cámaras Industriales de los Estados Unidos Mexicanos (Concamín), que es una organización publica y de carácter privado, que afilia a 67 cámaras y 40 asociaciones industriales. 

Sus funciones son las de representación, defensa y promoción de la industria, constituida por mas de 300 mil unidades productivas en el país, siendo aproximadamente el 97% micro y pequeñas industrias, cerca del 2% medianas y un poco mas del 1%, grandes. Cerca de 100 mil microempresas, tienen ingresos menores a mil dólares mensuales. 

En términos económicos, el sector industrial representa el 34 por ciento del producto interno bruto del país y ocupa al 24 por ciento de la población trabajadora. Sus principales ejes de acción en la actualidad son la vinculación con mercados externos, la innovación tecnológica, la calidad total y la gestión ambiental. 

Por otro lado es conveniente recordar, así sea únicamente en el contexto regional del norte de nuestro continente, la asimetría entre los sectores industriales de nuestros socios en el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, que no solo esta en función de la distribución industrial por tamaños, sino también por la dimensión total de la economía de los socios, como puede observarse en el siguiente cuadro.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Asimismo, es importante recalcar que la economía mexicana es aproximadamente veinte veces menor que la de los Estados Unidos y de la mitad del tamaño de la canadiense 

La situación ambiental y la sustentabilidad. 

La progresiva degradación del medio ambiente y su impacto sobre la disponibilidad de los recursos han hecho del desarrollo sustentable una demanda de primer orden en la sociedad contemporánea. Frente a ella, la reforma microeconómica presupone la incorporación de la gestión ambiental integral como una prioridad para las empresas. En este sentido, se presupone la utilización de los mecanismos de fomento de la política industrial en apoyo a las siguientes acciones: 

Incorporar la variable ambiental en la investigación y el desarrollo tecnológico de las empresas, así como en el diseño de sus planes de desarrollo.  

Implantar esquemas de reducción, reutilización y reciclaje como estrategia de minimización de los riesgos ambientales 

Conformar un sistema de distribución de costos ambientales que reconozca la naturaleza finita de un medio ambiente sano, así como un sistema paralelo de estímulos a las acciones encaminadas a preservar el ambiente y remediar el deterioro ecológico. 

Reconocer que la gestión ambiental integral es un factor de competitividad tanto para las empresas como para los países. 

Promover en los distintos ámbitos de negociación bilateral y multilateral, mecanismos que faciliten el libre flujo de tecnologías ambientales, así como la instrumentación de sistemas de financiamiento y de cooperación técnica para la corrección de problemas ambientales. 

Acciones ambientales en la industria 

La preocupación de la Concamín por la problemática ambiental se identifica claramente desde 1970 y se expresó en la necesidad de establecer controles en materia de contaminación ambiental y de cumplir cabalmente con lo estipulado por los reglamentos vigentes. Asimismo, todo el sector convino en establecer en cada rama industrial comisiones mixtas de vigilancia del cumplimiento de las disposiciones en la materia. 

En 1982 se acordó proponer un Plan Nacional de Protección al Ambiente, que permitiera identificar con precisión los principales problemas de contaminación, así como aplicar soluciones prácticas. 

Para 1986 todas las empresas cementeras se comprometieron a reducir sus emisiones a la atmósfera, estableciendo para ello una calendarización y promoviendo su desarrollo tecnológico. 

La confederación participó activamente mediante su Comisión de Infraestructura, Descentralización y Ecología, en la elaboración de la Ley General de Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente proponiendo los mecanismos de concertación ambiental como forma para fomentar el cumplimiento de la industria, apoyados en la autogestión y la autoauditoría.

Durante el bienio 88‑89, la confederación integró la Comisión de Ecología, Salud y Seguridad de la Industria Nacional (CESSIN) con la misión de establecer vínculos entre la industria en general, las autoridades, la academia y las diversas organizaciones sociales para ofrecer soluciones a la problemática emergente, dar soporte técnico y documental a la actividad industrial, así como promover, responsable y profesionalmente, la participación del sector industrial en acciones que contribuyan a aminorar el impacto de la actividad productiva en el medio ambiente y la salud. 

Dentro de la comisión, se han formado grupos de trabajo en los siguientes temas: 

Ø      Subcomisión para la revisión de la legislación tanto federal como local y los reglamentos de las mismas. 

Ø      Grupo de trabajo para la normalización de aguas residuales. 

Ø      Grupo de trabajo para la normalización de emisiones a la atmósfera. 

Ø      Grupo de trabajo para la normalización de residuos peligrosos. 

Ø      Representación ante el Comité Consultivo Nacional de Protección al Ambiente. 

Ø      Representación ante la Comisión de Normalización de la Concamín. 

En congruencia con la necesidad de información adecuada y oportuna se creó, con sede en el domicilio de la Concamín, el Centro de Información Ecológica Empresarial con participación de los diversos organismos cúpula del sector privado del país, con la intención de fomentar el proceso de actualización y concientización acerca de la problemática de la contaminación. 

Además, en 1991 la Concamín promovió el Pacto de Mejoramiento Ambiental, finalmente signado con el gobierno federal y en el cual se presentó la primera política ecológica industrial, que sirvió para conjugar los esfuerzos del sector y orientar sus acciones por medio de los siguientes enunciados: 

Ø      Promover la cultura ambiental en el sector industrial 

Ø      Concertar un pacto de mejoramiento ambiental 

Ø      Promover la gestión ambiental en cada cámara y asociación industrial 

Ø      Formar una red de servicios ambientales 

Ø      Impulsar la descentralización de la gestión ambiental 

Ø      Vinculación con organismos internacionales de asistencia técnica y cooperación 

Ø      Promover el concepto de producción mas limpia 

Ø      Desarrollar un banco de información ambiental para la industria 

Ø      Estimular la participación industrial en los comités de normalización ambiental. 

Como resultado de todo lo anterior, en este periodo firmaron convenios de reducción de emisiones y control de la contaminación atmosférica las cámaras de la industria del cemento, panificadora y similares; azucarera y alcoholera; de la industria de la transformación (4ue inclusive obtuvo el reconocimiento internacional por la minimización de agentes dañinos a la capa de ozono); autotransporte de carga; baños y balnearios; las asociaciones de la industria química, de industriales de Vallejo, de la industria automotriz, (que además cumple con un año de anticipación su compromiso de dotar a todas las unidades nuevas con convertidor catalítico) y 1,532 empresas adicionales de manera individual. 

Se creó el Instituto de Protección Ambiental con apoyo de la Cámara de la Industria de Transformación de Nuevo León, la cual obtiene la concesión de una planta de tratamiento de aguas, optimizando su uso y elevando la calidad. Los industriales de Vallejo también logran la concesión de la planta de tratamiento de agua, ubicada en Acueducto de Guadalupe en la ciudad de México. 

La inversión del sector industrial en acciones ambientales, representó en ese momento una cifra superior a los mil millones de dólares. 

Por otra parte, la formación de recursos humanos especializados en medio ambiente para la industria fue una preocupación constante y se establecieron apoyos o convenios de colaboración y asistencia técnica con el Environmental Business Council of New England, el United States Council for International Business, la Canadian Chamber of Commerce, las universidades de Yale, Tufts y Northwestern de Boston, entre otros, con los que se propició el entrenamiento especializado de profesores que posteriormente impartieron diplomados de Gestión Ambiental y Administración de Riesgos en diversas ciudades del país como Guadalajara, México y Monterrey, en colaboración con el Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey, la Universidad de Guadalajara, la Universidad Iberoamericana y el Instituto Politécnico Nacional. 

En México la expectativa de la ratificación del TLC, favoreció la inversión de mas de mil cien millones de dólares en proyectos ambientales y aun después de la devaluación de nuestra moneda en diciembre de 1994 y la aguda crisis posterior los cálculos mas conservadores estiman que el crecimiento promedio de estas en los últimos tres años, ha sido de mas del 16% anual. Para 1996 las inversiones, solamente en equipos ambientales por parte del sector industrial, sobrepasaron los dos mil quinientos millones de dólares. 

El sector industrial ha fortalecido su participación en el desarrollo de la política ambiental y ha logrado concretar convenios marco que fomenten el desarrollo de conocimientos en la materia: establezcan una visión de largo plazo para la gestión ambiental integral y que promuevan la autorregulación como un mecanismo de protección ambiental y competitividad internacional. 

Así, con la participación de la Secretaría del Medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca (SEMARNAP) y la Secretaría de Comercio y omento Industrial (SECOFI), se firmo en 1995 el Programa de protección Ambiental y Competitividad Industrial, el cual se ha convertido en un instrumento de concertación de acciones ambientales sin paralelo en el país, indicando nuevas rutas que han llevado a diversos sectores industriales a grandes logros en tiempos muy cortos en relación con otras naciones, pero particularmente reconociendo los beneficios ambientales y económicos, así como las oportunidades que genera la autorregulación industrial. Como ejemplos concretos, mencionamos los siguientes: 

Envases de acero (hojalata) 

Durante mas de cien años, en la fabricación de los envases de hojalata para alimentos y bebidas, se utilizó soldadura de estaño-plomo, para la costura lateral que lleva el cuerpo de la lata. Estudios recientes empezaron a señalar el peligro del plomo en la salud de los humanos, especialmente de los niños. Por medio de la tecnología se desarrollo un sistema novedoso que permite que la costura lateral se suelde eléctricamente, lo que permite eliminar totalmente el plomo de las mismas. 

Entre 1991 y 1992, todo el sector de fabricantes de envases metálicos decidió en forma voluntaria, acelerar el cambio de soldadura estaño-plomo por soldadura eléctrica. Esta modificación se realizó aún cuando la inversión en la maquinaria para llevar a cabo la soldadura estaño-plomo, todavía no se encontraba totalmente amortizada y tenía una larga vida útil por delante. La industria decidió desechar esa maquinaria y adquirir el costoso equipo de soldadura eléctrica. Es importante hacer notar que este cambio se efectuó en su totalidad en nuestro país, antes de que en Estados Unidos lo hicieran. 

Un aspecto importante se relaciona con este cambio, la nueva generación de latas mejora considerablemente su relación con el medio ambiente. Hace diez años una tonelada de latas contenía 22.7 kilogramos de soldadura de estaño-plomo y esto impedía que fueran recicladas en el proceso de fundición con el resto de la chatarra. En la actualidad las latas contienen 1.8 kilogramos de estaño por tonelada y carecen totalmente de la presencia de plomo, esto mejora considerablemente sus posibilidades de reciclado. 

Envases de aluminio 

Las latas de aluminio empezaron a introducirse formalmente en el mercado, a principios de la década de los sesenta, desde un principio se utilizó el sistema de lata de dos piezas (vaso o cuerpo y tapa), que tuvo de inmediato gran aceptación por parte de los productores de refrescos y cerveza. Para los años 90, sus consumo en los grandes mercados de Estados Unidos y Europa, se contaba en miles de millones de unidades al año. Tan sólo en México que comparativamente es un mercado pequeño, se produjeron en 1996 cerca de 5 mil millones de latas de aluminio. 

La lata de aluminio ofrece grandes ventajas al consumidor de bebidas. Es ligera, pesa menos de 16 gramos. Es higiénica y con su cierre hermético protege a las bebidas conservando su sabor, su aroma y sus propiedades nutritivas. Tanto el cuerpo como la tapa son de aluminio, lo que permite su fácil reprocesamiento. Las latas vacías nunca llegan a los basureros ya que su valor intrínseco lo convierte en  un material reciclable de gran valor. Debido a que la recolección de las latas se realiza en buena parte de manera informal (pepena), en México no se tienen cifras exactas, pero por cálculos indirectos se estima que se recicla mas del 90% de las latas vacías. Una gran parte  de la chatarra de aluminio se exporta a los Estados Unidos, para reprocesarla y producir lámina de aluminio. Actualmente la lámina de aluminio para envases que importa México contiene mas de 25% de latas recicladas. 

Envases de tereftalato de polietileno (PET). 

El PET es el único material plástico del cual se fabrican envases reutilizables. Las principales marcas de refresco lo utilizan en porcentajes crecientes desde 1991, ascendiendo actualmente a 55 mil toneladas anuales, correspondientes al 40% del consumo total nacional. Las botellas de este material pesan en promedio 25% menos que hace diez años además de ser de una sola pieza, lo que facilita su recuperación. Se estima que mas del 90% del envase retornable de refresco, es reaprovechado después de terminar su vida útil. 

El PET es un plástico, que por sus características ha sustituido en forma importante al PVC, principalmente en usos para envasar aceites comestibles y aguas purificadas. El PVC por su composición química, no es apto para ser eliminado en procesos de incineración. 

El uso de PET significa una gran reducción de material de envase, por ejemplo, con un kilogramo de PET, se pueden fabricar suficientes botellas para almacenar 40 litros de agua, la misma cantidad de vidrio apenas alcanzaría a almacenar un litro y un kilogramo de aluminio serviría para almacenar 23 litros. Es inerte e higiénico por lo que se utiliza ampliamente en la industria alimenticia. Con PET reciclado se pueden fabricar envases para uso alimenticio, con un contenido de reciclado de hasta un 40% y dado que el PET no absorbe nada, es posible lograr su limpieza total con un simple lavado. 

El PET recuperado tiene diversas aplicaciones, se usa para fabricar flejes, botellas de usos no alimenticios, cuerdas, empaques de lamina termoformada, etcétera. Al incinerarlo, sólo se genera bióxido de carbono y su capacidad calorífica por peso es equivalente a la del combustóleo. 

Autorregulación de la industria de aceites, grasas y jabones. 

Este sector estructuró un programa de autorregulación que lo llevó a fijarse limites máximos permisibles de emisión, menores a los establecidos en las normas oficiales mexicanas, así como fabricar detergentes en polvo biodegradables y eliminar casi al cien por ciento las emisiones de compuestos orgánicos volátiles. 

Envases de plaguicidas. 

Por medio de otro convenio de autorregulación la industria fabricante de plaguicidas, se comprometió a establecer el Programa Nacional de Recolección de Envases Vacíos de Plaguicidas con el que solamente en los primeros meses del presente año, se han recuperado mas de 15 toneladas de envases de ese tipo. 

Fabricación  de papel y cartón 

Este sector industrial en 1996 utilizó como materia prima un millón 750 mil toneladas de fibra secundaria domestica, es decir generada y recolectada en el país. Para hacer mas objetiva esta cifra, esto equivale a 135 veces el volumen de la Torre Latinoamericana. Las tres cuartas partes de este volumen fueron generadas y recolectadas en las cuatro ciudades o zonas urbanas mas grandes del país: México, Guadalajara, Monterrey y Puebla. 

Asimismo, México, como país consumidor de fibra secundaria, se encuentra entre los diez primeros países recolectores del mundo, con un índice de recolección de 46.7%, y entre los tres primeros países recicladores del mundo, con un índice de utilización de fibra secundaria de 78.6%, lo que indica claramente que aquí ya existe una gran infraestructura y eficientes mecanismos de recolección de fibras secundarias que nos permiten ocupar la vanguardia en este aspecto. 

Acuerdo voluntarios para la eliminación de cloro fluoro carbonos (freón), en distintos usos. 

En 1978 el Protocolo de Montreal fue firmado por 156 países. El compromiso era eliminar para el año 2000, la producción y el uso de cloro fluoro carbonos; con un periodo de gracia de diez años países en desarrollo. México es signatario de este protocolo y ha tenido grandes avances, como lograr, desde hace algunos años, que todos aerosoles que se fabrican en el país no contengan freón como propelente. 

Por otro lado, a partir de 1997 la totalidad de la automotriz, convino en dejar de utilizar los sistemas de aire acondicionado de los vehículos fabricados en México. Y, finalmente, por un acuerdo voluntario a partir del 1 de agosto de 1997, las principales compañías fabricantes de refrigeradores para uso domestico y comercial, dejaron de utilizar freón, tanto en los sistemas refrigerantes como en los aislantes del cuerpo de los refrigeradores. Este acuerdo voluntario pactado con la Secretaria de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca, adelanta por más de tres años los compromisos internacionales pactados por México y lo sitúa entre los países con mas alto avance en la materia. 

En el segundo trimestre del presente año y en fortalecimiento del Programa de Protección Ambiental y Competitividad Industrial de 1995, se firmo el Convenio de concertación de la nueva política ambiental para la industria mexicana, sumándose a la iniciativa además de la Semarnap, la Secretaria de Hacienda y Crédito Público, con lo que se sentaron nuevas bases para promover la autorregulación y la incorporación de sistemas de administración ambiental en las industrias, con esquemas transparentes y simplificados. 

Internacionalmente, el sector industrial mexicano concretó la firma de un Memorándum de entendimiento entre las organizaciones empresariales e industriales de los países participantes en el Tratado de Libre Comercio de Norteamérica, con lo que estas contribuyen en la promoción de la administración ambiental conjunta, identificando áreas potenciales de colaboración con la Comisión de Cooperación Ambiental (CCA). 

Las oportunidades en el mejoramiento ambiental  

La revisión y reestructura de la normatividad ambiental y la necesidad de aprovechar los mercados emergentes para la producción mas limpia y el control de contaminantes, representan oportunidades que la industria mexicana pudiera aprovechar para reactivarse. Las inversiones pueden ser en sectores y actividades muy variadas. 

Por ejemplo, en la actividad forestal, se requiere desarrollar plantaciones comerciales en 21 millones de hectáreas actualmente no aprovechadas. 

En la pesca, el potencial se encuentra en la acuacultura, la producción de postlarvas, las plantas productoras de alimentos para engorda y de medicamentos, plantas enlatadoras y congelados e industrias conexas. 

La gran demanda de agua potable y alcantarillado representan una gran posibilidad en la construcción de infraestructura de abasto, drenaje y tratamiento. 

Las plantas de tratamiento en la zona metropolitana, el entubamiento del gran canal y el Río de los Remedios, las plantas de bombeo y la cuarta etapa del Cutzamala, son sólo algunos de los ejemplos que podemos citar. 

La concesión de parques nacionales y áreas naturales protegidas, los ranchos cinegénticos y el ecoturismo, son actividades compatibles con la conservación de los recursos naturales del país. 

La infraestructura y servicios de la reducción y control de la emisión de contaminantes al aire, así como la requerida para la minimización, reuso, reciclaje, tratamiento, y confinamiento de residuos peligrosos, son áreas de oportunidad muy grande para las empresas que logren vinculaciones exitosas párale desarrollo y transferencia de tecnologías de punta. 

Finalmente, la producción más limpia, constituye no sólo la oportunidad de empresas de reducir costos, sino también el desarrollo de tecnología y servicios nuevos con posibilidades de aplicación en la industria mexicana. 

Las empresas grandes, y todavía en forma incipiente las pequeñas, están asumiendo una actitud mas participativa en la proposición de normas, los cambios en la administración y el reconocimiento del cuidado ambiental como una oportunidad y no como un gasto. 

Su orientación actual es dejar de gastar en tecnologías caras de final de tubo para controlar o corregir el daño causado; explorar su interior para efectuar inversiones que les lleven a reducir mermas y emisiones; reutilizar, reciclar y aumentar eficiencias de operación y transformación; incorporación de materias primas alternativas y modificación de los procesos. 

Las empresas industriales mexicanas están empeñadas en acceder a la competitividad ambiental, la cual modifica sus características fundamentales basadas en la productividad y costo, frente a la oportunidad, calidad, servicio, información, diferenciación de productos, medio ambiente y flexibilidad, que presenta la sociedad industrial. 

Asimismo, el nuevo marco legal involucra un conjunto de conocimientos multidisciplinarios sobre las funciones técnicas de las empresas, lo que requiere especialización de cuadros técnicos, jurídicos, tecnológicos, de salud, de seguridad, de logística, de ingeniería, de investigación y desarrollo, de compras, de informática, de finanzas y de servicios. 

Tecnológicamente, la gestión ambiental ha generado necesidades y acciones especificas como las siguientes: 

  • Incorporación sistemática de equipos de monitoreo y control de la contaminación.
  • Asimilación de las técnicas de auditoria ambiental con base en análisis detallados de procesos, consumo energético, seguridad e higiene, consumo de agua, materias primas procesadas, subproductos y emisiones y residuos.
  • Incorporación en el plan estratégico de las empresas, las oportunidades que implican los cambios regulatorios en materia ambiental imagen publica, diseño de productos comercialización y asimilación de procesos limpios.
  • Fomentar la orientación y organización de las agrupaciones industriales por rama de actividad para la formulación y operación de programas de prevención y control de la contaminación ambiental, con enfoque en la infraestructura de servicios tecnológicos de caracterización, monitoreo y gestión técnico-legal.
  • Identificación y desarrollo de soluciones tecnológicas adecuadas a las características del giro de actividad industrial.
  • Coordinación y asesoría en la transferencia de tecnología de control ambiental.
  • Asistencia técnica en la gestión ambiental de los socios.
  • Evaluación ambiental de procesos de producción
  • Formación de recursos humanos.
  • Coordinación técnica para la normalización ambiental.
  • Promoción de consorcios ambientales para la atención de problemas comunes

La participación para el desarrollo sustentable 

La complejidad de los problemas que actualmente enfrentan la sociedad, requieren de un análisis cuidadoso y sustentado que permita encontrar soluciones que a su vez no se conviertan en problemas a corto o mediano plazo. 

En particular en México, se vive una etapa que requiere crecimiento económico para atender los reclamos más urgentes de cerca de la mitad de la población, que subsiste en condiciones de pobreza. Al mismo tiempo, vemos como los recursos naturales del país se pierden o contaminan debido, en muchas ocasiones, a un manejo descuidado de los mismos o, simplemente, porque son la única fuente de ingresos para grandes grupos de población marginados. 

La tecnología y la eficiencia no es la constante en los procesos productivos nacionales, no obstante que se cuenta en el país con un buen numero de empresas cuya operación es modelo de ecoeficiencia y desarrollo de capacidades y conocimientos. 

Los compromisos internacionales de tipo comercial, financiero y político que ha aceptado México, nos han colocado en una situación vulnerable ante los mercados globales y los foros internacionales en los que se vigila muy estrechamente el comportamiento económico político, social, laboral y ambiental de nuestra sociedad. 

A pesar de esta situación, los mexicanos debemos encontrar formas de convertir los problemas en nichos de oportunidad, que nos lleven a crear los condiciones de un desarrollo social equilibrado y sano, en un contexto global y con la perspectiva de la sustentabilidad. 

Para ello se requieren nuevas formas de organización y colaboración social, dónde los diferentes sectores dejen de identificarse como contrarios y asuman compromisos firmes para la colaboración en la búsqueda de soluciones efectivas y acordes a nuestra realidad. 

La participación y la comunicación efectiva, así como el establecimiento de reglas claras para todos los involucrados, son indispensables en este nuevo “convenio social”, en el que las razones y argumentos validados en el conocimiento técnico y científico, más el reconocimiento de las responsabilidades y contribuciones especificas de los sectores o grupos sociales, sean las bases de partida para avanzar hacia mejores condiciones de vida, uso racional de los recursos y preservación del capital natural de nuestro país. 

Debemos dejar de considerar a la industria como un mal necesario, figura que han utilizado de manera poco afortunada algunos críticos de la actividad. En realidad debemos asumirla como un bien indispensable que debe desarrollarse de la manera más sana y equilibrada dentro de la sociedad y el ambiente, pues sólo así transitaremos al desarrollo sustentable. 

Acerca del Autor 

Raúl Tornel Cruz es ingeniero químico, realizó sus estudios en la Universidad Nacional Autónoma de México y en la Universidad Iberoamericana. Actualmente es director de operaciones de la compañía Hulera Tornel, SA de CV. Tiene bajo su responsabilidad los siguientes cargos: Presidente de la Comisión de Ecología de la Confederación de Cámaras Industriales de los Estados Unidos Mexicanos (Concamín), vicepresidente de la Comisión de Normalización de Concamín, presidente del Comité Técnico Nacional de Normalización de Sistemas de Administración Ambiental (Cotennsaam) adscrito al Instituto Mexicano de Normalización y Certificación (IMNC), asesor de la Comisión Ambiental Metropolitana y miembro del Consejo Consultivo Nacional para el Desarrollo Sustentable.

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