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Unión de Grupos Ambientalistas,
I. A. P.

Desarrollo Urbano


Desarrollo Urbano

 

 

¿Para qué sirve una casa si no tienes un

planeta habitable donde situarla?

Henry David Thoreau

 

Desirée Martínez

 

Introducción

Todos los seres vivos de este nuestro planeta producen adecuaciones específicas al hábitat en el que viven y se desarrollan. Aquellos que además tienen la capacidad de modificarlo a sus necesidades lo hacen buscando las condiciones óptimas para que su sociedad se desenvuelva. En el reino animal encontramos una cantidad sorprendente de organismos que influyen su entorno directo con el fin de tener mejores oportunidades de sobrevivir. Así encontramos, por ejemplo, las obras de los castores que, materialmente, construyen presas en los arroyos para tener una madriguera más segura y mejores condiciones para conseguir alimento. Los hormigueros y los panales de abejas también son instalaciones que facilitan la vida social de los organismos que en ellas habitan. Es verdaderamente impresionante que el tamaño de las poblaciones de organismos, que hacen uso de un territorio definido, va de acuerdo a los recursos naturales disponibles, formándose un entretejido complejo de interrelaciones entre el medio y los seres vivos, así como de éstos entre sí.

La ciudad, hábitat humano

El ser humano construye ciudades para vivir en sociedad. La forma de vida urbana es característica de nuestra especie, de tal forma que existe una tendencia global de las sociedades humanas hacia la urbanización, lo que quiere decir que cada vez más personas viven en ciudades. Esta tendencia ha traído consigo, consecuentemente, el crecimiento de los centros urbanos y el desarrollo de las metrópolis o grandes ciudades, como las ciudades de México, Guadalajara, Monterrey, etcétera.

Curiosamente y a diferencia de los ejemplos del reino animal, el crecimiento de las poblaciones humanas y de las ciudades no parece definirse por las capacidades del entorno y los recursos disponibles. El tamaño de nuestras grandes urbes hace necesario que recursos imprescindibles, como el agua, sean traídos mediante costosas obras de zonas muy remotas, porque lo disponible ya no alcanza.

El desarrollo urbano anárquico tiene como consecuencia el detrimento paulatino de la calidad de vida de los habitantes de la ciudad. Factores conflictivos como la contaminación del aire, del suelo y del agua llevan a una, cada vez más aguda, escasez de recursos. Las condiciones de vida de grupos marginales son cada vez peores, el elevado costo de los bienes y servicios fomenta la polarización social, que es la causa directa de la violencia y la inseguridad.

Es evidente que estos procesos de desintegración social no concuerdan con los que se desarrollan en el reino animal y vegetal. Tal parece que la sabiduría de la naturaleza nos ha dejado solos y que nosotros mismos debemos resolver nuestros problemas. El instinto se ha a sustituido por la razón: las sociedades humanas ya no pueden solventar sus necesidades tan sólo por instinto. Es por eso que, como seres racionales que somos, debemos recurrir a la planeación.

Aportaciones de la planeación integral

La vida en la ciudades se vuelve cada día más difícil. El crecimiento de las mismas agranda las distancias que deben recorrer sus pobladores para realizar sus actividades económicas, culturales y de esparcimiento. Las condiciones de vida de los habitantes son cada vez peores, ya que los impactos de las actividades urbanas van deteriorando el entorno y haciendo más deficientes los recursos naturales, fuente de vida para las sociedades humanas.

 

La racionalidad de las sociedades humanas debe instrumentarse mediante la planeación. En el caso de la planeación para el desarrollo urbano, ésta debe enfocarse a los siguientes objetivos:

Mejorar la calidad de vida de los habitantes de la ciudad. Adecuar el crecimiento urbano a modelos de desarrollo sustentables, de tal forma   que se pueda disponer de los recursos naturales y energéticos a largo plazo.

Pero, antes que nada, hay que definir qué se entiende por planeación integral para poder comprender cuáles pueden ser sus aportaciones para alcanzar los objetivos antes planteados.

La planeación urbana es una actividad que implica el ordenamiento del espacio físico para los diferentes usos del suelo necesarios para las actividades de las sociedades humanas. Hablamos de planeación integral cuando tratamos de involucrar en la toma de decisiones a la mayoría de los factores que pueden influir sobre el desarrollo de la actividad. Esto quiere decir que para decidir si un sitio en específico es apropiado o no para, por ejemplo, una actividad comercial, debemos efectuar un análisis amplio de la influencia de los factores relacionados con ese uso potencial.

Estos factores se pueden clasificar de la siguiente forma:

Factores del medio físico:

clima (temperatura, humedad, vientos dominantes, velocidad del viento, asoleamiento, etcétera) suelo, geología, geomorfología,agua.

 

Factores del medio biológico:

vegetación

fauna

 

Factores del medio socioeconómico

población

actividades económicas

equipamiento y servicios

 

Factores del medio artificial

construcciones

infraestructura

características estéticas y visuales

 

La clasificación anterior puede complementarse o resumirse, dependiendo de cada caso; sin embargo, representa un fundamento a partir del cual puede desarrollarse una planeación integral. Es importante que en cada fase del desarrollo de un proyecto urbano (desde la selección del sitio para su ubicación, pasando por la conceptualización y el diseño, hasta su ejecución), se tomen en cuenta las variables ambientales.

Pero, ¿cuáles son las ventajas de un estudio tan complejo para el desarrollo urbano? ¿Qué aportaciones hace este tipo de análisis al mejoramiento de la calidad de vida y al desarrollo sustentable en las diversas fases de un proyecto urbano?

Selección del sitio

El estudio de las características  físicas y biológicas, esto es, del entorno natural de un proyecto urbano nos ayuda a identificar, desde la selección de sitio, cuáles son las capacidades del medio, así como el factor limitante para la urbanización. Esto quiere decir, qué dimensiones de población podemos establecer en ese lugar y si van a alcanzar los recursos para abastecerla (por ejemplo el agua).

El conocimiento de las condiciones socioeconómicas de una región en la que se pretende desarrollar un proyecto urbano, nos permite identificar probables conflictos y hace posible ubicar el proyecto en su contexto, adecuando sus características a las necesidades de los usuarios potenciales.

Finalmente, las instalaciones y la imagen urbana que rodean a un proyecto pueden ser definitivos para la planeación, elevando o disminuyendo la vocación urbana del sitio.

La consideración de todos estos factores nos ayuda a desarrollar proyectos urbanos más ecológicos, de mayor aceptación social y, naturalmente, también más económicos, ya que este tipo de estudios previenen gastos infructuosos.

Fase conceptual

También en la fase de concepción y planeación, un estudio del entorno ayudará a definir los factores definitivos para un óptimo sembrado de los cuerpos arquitectónicos. Factores como la es­tabilidad del suelo pueden ser determinantes para la cimen­ta­ción y un predio puede presentar diversas características de suelo. Es igualmente importante definir, dentro del predio, áreas de mayor o menor asoleamiento, exposición a los vientos y gra­diente de humedad para que, dependiendo del clima, la disposición de los inmuebles que conforman un conjunto se lleve a cabo en condiciones idóneas. Por otro lado es, sin duda alguna, también importante analizar el proyecto dentro del contexto paisajístico y urbano prevaleciente a fin de integrar las construcciones al lugar, abriéndose de esta forma la posibilidad de emplear también el espacio exterior, el cual en la mayoría de nuestros desarrollos modernos se subutiliza e incluso se desperdicia.

Fase de diseño

En la fase de diseño de un desarrollo inmobiliario debe tomarse en cuenta el manejo de los recursos naturales existentes, sentando las bases para su aprovechamiento racional y la prevención de su deterioro.

Sistemas de separación de aguas negras y grises, para el tra­tamiento de las primeras y la reutilización de las últimas, métodos de captación y almacenamiento de agua de lluvia, en fin, de ahorro de agua, son importantísimos, sobre todo en esta nuestra ciudad, para asegurarnos el vital líquido a largo plazo.

El manejo racional y eficiente de los recursos naturales y ener­gé­ticos es esencial, considerando la vida útil de un edificio, ya que sin duda se proyecta hacia un futuro que se verá caracteri­zado por la carencia de recursos.

Durante la fase de diseño es también fundamental considerar aspectos estéticos, no viendo a los edificios como cuerpos geométricos sobrepuestos, sino como parte del contexto urbano y paisajístico en el cual se van a ubicar. Es necesario con­templar los espacios abiertos que los circundan y sus potenciales, integrándolos para fomentar nuevas in­terrelaciones deseables entre el proyecto y los espacios e inmuebles que lo rodean.

Fase de construcción

Durante la construcción deberá tenerse en cuenta todo lo que rodea al proyecto urbano. Devastar la cubierta vegetal de una área que en el futuro será un jardín es un derroche. Es, pues, necesario afinar la logística de construcción en todo sentido para que los partici­pantes en el proyecto puedan desarrollar su trabajo de la mejor manera y se llegue a un resultado favorable.

Factores que determinan la calidad de vida urbana

Sin embargo, las posibilidades para mejorar las condiciones de vida urbana se pueden detallar aún más, siendo éstas aplicables tanto a proyectos nuevos como a zonas urbanas consolidadas. En el siguiente texto se analizan los factores que propician una mejor calidad de vida y se proponen algunas medidas concretas a distintos niveles.

Existen tres factores primordiales que tienen una influencia directa sobre la calidad de vida urbana. Estos son:

·      la calidad de vivienda

·      la dotación de servicios e infraestructura

la presencia de áreas verdes y para la recreación.

Aunque existen otras condiciones que pueden afectar la calidad de vida de los habitantes de una zona urbana, las tres enlistadas anteriormente son definitivas para la misma. A continuación se exponen algunas recomendaciones para cada una de ellas.

Calidad de vivienda

La calidad de vivienda es un factor básico para el bienestar de los habitantes de la ciudad. El proporcionar a la población una vivienda digna y de buena calidad no implica necesariamente elevar los costos de construcción.

Desde la elección de los materiales de construcción pueden hacerse aportaciones para mejorar las condiciones de vivienda. Deben preferirse materiales de origen natural como lo es el tabique, el adobe, la madera, el carrizo. Sin embargo, también pueden utilizarse materiales industriales o prefabricados como el block de concreto y el adoblock, siempre y cuando éstos permitan que exista cierto intercambio de masas de aire a través de ellos, esto es que la construcción respire. Evitar solventes tóxicos y materiales cancerígenos como el asbesto.

El diseño de las viviendas debe adecuarse a las condiciones climáticas del sitio, aprovechando los vientos dominantes para la ventilación, así como las condiciones de asoleamiento. En sitios calurosos hay que preferir cuartos amplios con grandes ventanas, que puedan oscurecerse para evitar que el sol sobrecaliente los interiores. Techos altos propician la circulación interna del aire. Para ubicar la fachada y ventanales principales hay que preferir las exposiciones norte y oriente, que son más sombrías y frescas.

Al contrario, en zonas frías, es recomendable orientar las habitaciones al sur y al poniente y resguardar la construcción del viento, tomando en cuenta la dirección de la que vienen los vientos fríos. Para este efecto pueden plantarse vallas de vegetación de densidad media. Aquí es importante aislar las áreas de los ventanales, mediante el uso de doble vidrio con cámara de aire, para evitar que durante las noches se escape el calor a través del vidrio.

La utilización de ecotécnias en la vivienda, tales como la energía solar para obtener agua caliente, el reciclaje de las aguas grises para usos que no requieran agua potable, como lo son el inodoro y el riego, pueden hacer necesaria una inversión más fuerte en la construcción, sin embargo, a un mediano plazo este gasto reditúa gracias a los ahorros en el consumo de agua y energéticos.

Es importante, sobre todo si se construye vivienda para terceros, considerar aspectos culturales y tradicionales para el diseño de las mismas: los pobladores rurales, por ejemplo, tienen grandes dificultades para adaptarse a residir en edificios de departamentos. Quizás sea ésta la razón del fracaso de muchas de las unidades habitacionales populares que se han construido en este país.

Servicios e infraestructura

El contar con la infraestructura y los servicios urbanos es una condición definitiva para la calidad de vida en la ciudad. Los servicios como agua potable, drenaje y alcantarillado, electricidad, teléfono, limpia, etc, se han convertido en absolutamente indispensables para la vida urbana.

El tomar en cuenta ciertos principios de organización y planificación urbana al desarrollar nuevas zonas de vivienda facilita la vida de los habitantes de éstas, elevando su calidad de vida.

Un lineamiento importante para el desarrollo urbano es contribuir a minimizar los desplazamientos de la población. El tráfico vehicular es uno de los grandes problemas de nuestras ciudades, fuente de contaminación atmosférica y generador del estrés urbano. Es evidente que un planificador urbano no tiene ninguna influencia sobre los traslados que los habitantes de un cierto fraccionamiento elijan hacer. Sin embargo, es posible organizar los nuevos desarrollos tomando como ejemplo los antiguos barrios, que contaban con la infraestructura y los servicios necesarios para abastecer a toda la población que en ellos vivía. Esto corresponde a una organización multifocal de la ciudad, en donde existen subcentros urbanos que dan servicio a la población circundante. Para fines prácticos es necesario que uno de estos subcentros se encuentre a no más de quince minutos en automóvil de una zona habitacional, aunque naturalmente, es preferible que al menos las necesidades básicas de equipamiento y abastecimiento puedan ser cubiertas a pie.

De hecho, hay que reivindicar al peatón en nuestras ciudades, revalorar la actividad que implica caminar, pensando que precisamente los grupos no motorizados son los niños y jóvenes, el futuro de nuestra sociedad. Una opción que puede fomentar esto es la creación de áreas peatonales en donde la circulación de vehículos automotores se restrinja a fin de dar mayores libertades al peatón. Fundamental para el buen funcionamiento de las mismas es que exista una mezcla de usos de suelo en ellas. Esto quiere decir, que no debe haber solamente actividad comercial en ellas, sino también zonas habitacionales, gastronomía y oficinas. Los vecinos de la zona, así como las actividades de los restaurantes dan vida al barrio aún en la noche, propiciando una mayor seguridad y evitando que las zonas peatonales, abandonadas en la oscuridad, se conviertan en puntos de reunión de delincuentes y grupos marginales segregados de la sociedad.

Al contrario, los esfuerzos de la planificación urbana deben concentrarse a la integración, no sólo de los usos del suelo, sino también de los distintos grupos de la sociedad, propiciando actividades que consideren a los ciudadanos de todas las edades, todas las clases sociales, así como a los discapacitados, buscando mayor convivencia y comprensión entre los diversos actores sociales. Sólo conviviendo llegaremos a entender los problemas de los demás y podremos hacer aportaciones para solucionarlos.

Para dotar adecuadamente a un desarrollo habitacional de servicios básicos, deben determinarse sus dimensiones y densidad de acuerdo a las capacidades del entorno en el que se va a ubicar. Esto es, de acuerdo a los recursos disponibles y tomando en cuenta, sobre todo, el agua, que en México es uno de los principales factores limitantes. De igual forma es fundamental que precisamente este recurso se aproveche y recicle dentro de un conjunto habitacional o un barrio de la mejor forma posible. Las plantas de tratamiento son actualmente indispensables para cualquier desarrollo inmobiliario. El fomento de la infiltración de las aguas tratadas, así como del agua de lluvia para recarga de las reservas acuíferas del subsuelo es también muy importante. Para lograr esto se recomienda el uso de pavimentos que permitan la infiltración de agua, la creación de áreas verdes, al igual que la minimización de zonas pavimentadas.

Otro aspecto que resulta básico en la organización de la urbe es el transporte público. Para que éste resulte realmente eficiente tiene que ser más rápido, cómodo y atractivo que el transporte particular. Otro capítulo de este compendio está dedicado específicamente a las propuestas de transporte público.

Por otro lado, debe alentarse el empleo de medios de transporte no contaminantes como la bicicleta, con la construcción de ciclovías, pero también con programas de difusión y concientización. Este vehículo no solo es muy flexible y rápido para solventar distancias de hasta 15 km, sino que su uso resulta también divertido y saludable.

En general el desarrollo de infraestructura y servicios debe adecuarse a las necesidades existentes, buscando un uso racional de los recursos naturales, lo cual, por un lado es mejor desde el punto de vista ecológico y, por otro, resulta más viable tomando en cuenta los factores económicos. En la planeación urbana deben considerarse los impactos que genera el desarrollo a fin de prevenirlos y mitigarlos.

Áreas verdes y espacios abiertos

La Organización Mundial de Salud recomienda un mínimo de 12.5 m² de áreas verdes por habitante dentro de la ciudad para garantizar una buena calidad de vida. Prácticamente ninguno de los centros urbanos en México alcanza a cubrir esta superficie.

Es innegable la necesidad de crear áreas verdes dentro y alrededor de la ciudades de este país, sobre todo tomando en cuenta las funciones que tienen éstas. Las áreas verdes ayudan a mejorar las condiciones climáticas y de higiene ambiental de los centros urbanos.

La evaporación de la cubierta vegetal contribuye a disminuir la temperatura de la isla de calor urbana, fomentando la circulación del aire,las hojas y agujas del material vegetal retienen y filtran las partículas suspendidas que representan uno de los componentes de la contaminación ambiental,

el oxígeno que la cubierta vegetal produce ayuda a mejorar la calidad del aire de la ciudad.

Las áreas verdes representan un refugio para especies de la fauna y flora silvestre dentro de entorno urbano. Dependiendo de sus características, estas áreas pueden ser de fundamental importancia para especies migratorias (por ejemplo aves), así como para especies animales y vegetales que originalmente habitaban la zona en la cual se extiende el centro urbano y que han podido sobrellevar la influencia humana.

Dependiendo de su extensión, las áreas verdes pueden ser representativas para la captación del agua de lluvia y la infiltración de la misma al subsuelo propiciando así la recarga de los cuerpos de agua subterráneos. Por ello estas superficies hacen una aportación para asegurar las reservas de agua de la ciudad.

Las áreas verdes públicas representan espacios de interacción social, con posibilidades para la recreación, el esparcimiento y la cultura, que fomentan la cercanía del ser humano con la naturaleza.

 

 

Los espacios abiertos urbanos se clasifican en calles, plazas y parques (Schjetnan, Calvillo y Peniche, 1984). Las calles y las plazas tienen un carácter utilitario, ya que hacen factible la comunicación y la circulación en la ciudad, además de ordenar los edificios que en ella se encuentran. Los parques, en cambio, se identifican porque predominan en ellos elementos vegetales tales como los árboles, los arbustos, las herbáceas y el césped; además su propósito principal es dotar a la población con espacios para el esparcimiento. En general, los espacios abiertos urbanos forman una red o retícula de volumetría negativa en donde se encuentran insertos los volúmenes positivos de las casas y edificios que integran la ciudad. Es así como se explica que la ciudad es mucho más que una acumulación de construcciones.

Estos espacios abiertos urbanos presentan un gran potencial para mejorar las condiciones de vida urbana. Si bien no todos pueden considerarse o llegar a ser áreas verdes, muchos de ellos pueden cumplir con funciones importantes, desde el punto de vista social, climático y ecológico mediante adecuaciones.

La introducción de elementos de vegetación a los espacios abiertos urbanos como las plazas y vialidades puede hacer mucho más agradable el clima urbano, gracias a la benéfica acción de la sombra, la mayor humedad y la acción refrescante de la evapotranspiración de las plantas. Si bien el manejo de la vegetación debe tratarse con mucha sensibilidad en plazas y vialidades de valor histórico y con carácter pétreo, es factible añadir elementos verdes en estas zonas.

Avenidas anchas con capacidad para integrar camellones pueden convertirse prácticamente en parques lineales que atiendan a porciones grandes de la población. Los potenciales que ofrece el manejo de la vegetación en la ciudad son realmente interesantes. A continuación se presentan algunos ejemplos:

Mediante el uso de vegetación se puede mejorar la imagen urbana, por ejemplo disimulando situaciones desagradables o heterogéneas mediante un manejo homogéneo de elementos vegetales.

Elementos vegetales pueden ayudar a marcar o acentuar situaciones o espacios, facilitando la orientación dentro de la ciudad.

La vegetación puede ayudar a subdividir y realzar espacios urbanos monótonos, introduciendo dinámica en ellos.

El manejo de la vegetación en la ciudad debe llevarse a cabo de acuerdo a un concepto general de diseño para que su efecto estético sea realmente eficiente. Tristemente en México hay pocos ejemplos de un manejo consistente de la vegetación en los espacios abiertos públicos, ya que hasta ahora las reforestaciones urbanas se han efectuado con el material vegetal más fácilmente disponible, sin diseño y sin considerar las condicionantes ambientales ni los requerimientos de la vegetación. El resultado de estas acciones son áreas altamente heterogéneas con valores estéticos muy relativos. Consecuencias aun peores tienen estas reforestaciones cuando no se toman en cuenta las funciones que tienen ciertos espacios abiertos para la población y se reforestan áreas que se utilizan para practicar deportes, o se introducen plantas espinosas, urticantes o tóxicas en áreas con importancia para juegos infantiles. Es evidente que no se trata de introducir plantas a la ciudad a toda costa, sino que esto debe hacerse de acuerdo a un planteamiento bien definido, para que el resultado sea óptimo desde el punto de vista ecológico, climático, funcional, estético y, naturalmente, también económico, ya que de esta manera se ahorran gastos infructuosos.

 

Además de los espacios abiertos urbanos existen otras superficies en la ciudad con grandes potenciales para la introducción de vegetación y, por tanto, para el mejoramiento de las condiciones climáticas y de higiene ambiental. Tomando en cuenta que construir quiere decir aumentar la superficie, utilizable las azoteas (llamadas la quinta fachada), pero también las fachadas y contrafachadas de casas y edificios ofrecen inmensas áreas en dónde establecer elementos vegetales (Kierfer, G. y H. Loidl, 1988). Cubresuelos, arbustos, céspedes y trepadoras pueden colonizar estas superficies ahora áridas para transformarlas en filtros y pulmones verdes.

Las áreas verdes urbanas deben formar prácticamente una red que se extienda por toda la zona urbana, que garantice el abastecimiento de aire fresco hasta el centro de la misma, a lo largo de corredores verdes y haga posible múltiples actividades de interacción social.

La revaluación de los espacios abiertos urbanos puede llevarnos a un reencuentro con las tradiciones prehispánicas, ya que los antiguos pobladores de estas tierras llevaban a cabo la mayoría de sus actividades al aire libre: la gran Tenochtitlan se puede considerar como una ciudad jardín, rodeada de chinampas que integraban habitación, producción agrícola y ornato.

Imagen urbana

Un aspecto que pocas veces se toma en cuenta en el desarrollo urbano es la imagen y la adecuación de un inmueble o conjunto de inmuebles al paisaje o entorno urbano que lo rodea. Factores como la topografía y la vegetación de áreas circundantes pueden ser condicionantes importantes para el diseño que, de ser aprovechadas, aportan una calidad estética especial.

Sobre todo en ciudades de importancia histórica y turística es fundamental adecuarse a la imagen urbana e integrar las construcciones al entorno. Sin embargo, aún en ciudades heterogéneas como la ciudad de México, es necesario hacer aportaciones al mejoramiento de la imagen, ya que vivir dentro de un entorno armónico propicia una mayor identificación y arraigo de la población con su barrio, mitigando brotes de violencia y fomentando la integración social. Lo cual también mejora la calidad de vida y vivienda. En ciertas ciudades de la república ya se han puesto en marcha algunos programas de saneamiento de imagen. Éstos deben integrar a la población desde su concepción, para que encuentren apoyo y aceptación. Además cada vecino puede aportar, dependiendo de sus posibilidades, ideas, trabajo o recursos para su desarrollo. El manejo de la publicidad a lo largo de calles y avenidas debería igualmente verse regida por un concepto diseñado para evitar el caos visual, generado por incontables anuncios espectaculares, que domina gran parte de las vías principales de nuestras urbes.

Pero la imagen urbana puede abarcar mucho más que el aspecto de las calles, plazas y parques. La consideración y aprovechamiento del paisaje que circunda un asentamiento puede aportarle características únicas. Los hitos regionales como sierras y montañas personalizan a una ciudad o pueblo, haciendo a cada población inconfundible. Otros hitos de influencia local, como lo son colinas, obeliscos y monumentos marcan puntos importantes dentro del contexto urbano. Mediante el manejo de ejes visuales pueden acentuarse las características del entorno visual integrando así los alrededores a la imagen de la población. Este tipo de consideraciones prácticamente no se han tomado en cuenta para el desarrollo de la ciudad de México, de tal forma que los días del año que la situación atmosférica nos permite contar con buena visibilidad, no podemos apreciar la magnificencia del valle en el que se sitúa la gran urbe, ya que los edificios obstruyen los ejes visuales.

La imagen urbana y el paisaje son también recursos de alto valor, dignos de cuidarse y cultivarse. Muchos países (en cierta forma también México), se consideran atractivos turísticamente gracias a su imagen urbana y a sus paisajes. Esta es, sin duda alguna, una buena razón para fomentar este recurso.

Conclusiones

El desarrollo urbano en México presenta una problemática difícil. Dado el crecimiento demográfico, la migración campo-ciudad y la tendencia general a la urbanización, cualquier planeación se ve rebasada por una realidad anárquica. Sin embargo, existen diversas posibilidades que pueden mitigar estos efectos y contribuir a mejorar la calidad de vida de los habitantes urbanos.

Tanto en zonas urbanas ya consolidadas como en desarrollos y asentamientos nuevos pueden llevarse a cabo acciones a todo nivel para el mejoramiento de la calidad de vivienda, la dotación de servicios e infraestructura, así como la creación de áreas verdes. Estas acciones pueden ir desde un planteamiento, para la  hasta acciones locales (diseño de un parque de barrio o plaza) o, inclusive, individuales (adecuación de una azotea como área verde).

Dentro de cualquier planteamiento de desarrollo urbano es necesario tomar en cuenta la premisa de la sustentabilidad, para garantizar la disponibilidad de los recursos naturales a largo plazo. La planeación integral puede significar un primer paso en este sentido.

El crecimiento urbano anárquico y desmedido lleva a consecuencias graves, como es el caso de ciertos municipios del estado de México, en donde los recursos municipales para dar servicio a la población están llegando a sus límites, lo cual lleva a un detrimento significativo de la calidad de vida de la población establecida. Continuar tolerando, incluso alentando, el desarrollo urbano carente de planeación generará costos ecológicos y sociales muy altos, cuyas consecuencias ya estamos comenzando a vivir. Evidentemente éstas causarán a su vez costos económicos y políticos cada vez más difíciles de enfrentar.

Es indudable que para poder resolver de manera consistente la problemática urbana en México es necesario que, el gobierno dé pasos decisivos promoviendo acciones concertadas que por un lado, ataquen la problemática de los grandes centros urbanos, pero por otro, también promuevan el desarrollo de ciudades medianas y, sobre todo, el desarrollo de zonas agrícolas y rurales. todo esto dentro de un marco de planeación integral bien estructurado y con visión y planteamientos a largo plazo. Representa una gran responsabilidad planear para el futuro y no sólo para un periodo gubernamental. Hasta ahora se han iniciado algunos esfuerzos en esta dirección, como el programa de las Cien Ciudades. Los frutos de ello están aún por verse. Para que este planteamiento se haga realidad en forma óptima será necesario contar con la rectitud y compromiso de los dirigentes políticos pero, naturalmente, también con una ciudadanía conciente y participativa.

 

Sin embargo no sólo se trata de desarrollar acciones a grandes escalas, las aportaciones que puede hacer cada uno para mejorar la vida en la ciudad pueden ser muy significativas. Todos podemos contribuir a mejorar nuestra casa, nuestro barrio y así también nuestra ciudad.


Bibliografía

 

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Van Eimern, Josef y Hans Häckel.  Wetter und Klimakunde. Editorial Ulmer. Stuttgart, Alemania Federal, 1979.

García Ramos, Domingo. Iniciación al urbanismo. Universidad Nacional Autónoma de México. México, df, 1983..

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Kiefer, Gabriele y Hans Loidl. Einheit oder Dualismus. En Garten und Landschaft núm. 10/1988. Editorial George D.W. Callwey. Munich, Alemania Federal.

Schjetnan, Mario, Jorge Calvillo y Manuel Peniche. Principios de diseño urbano ambiental. Editorial Concepto. México, 1984.

 

Acerca de la autora

Desirée Martínez Uriarte, nació en la ciudad de México el 8 de mayo de 1961. En 1988 se recibió como arquitecta paisajista con especialidad en Ecología del Paisaje en la Universidad Técnica de Munich, Alemania. De 1988 a 1992 dirigió diversos proyectos de planeación ecológica, impacto ambiental y arquitectura de paisaje en Baviera, mientras laboraba en el despacho de arquitectura de paisaje Schober & Partner, Freising.

En octubre de 1992 regresó a México, donde actualmente reside, siendo directora de Planeación ecológica de una empresa privada dedicada a la realización de estudios y proyectos fotogramétricos, de ingeniería y ambientales.

Es miembro de la Sociedad de Arquitectos Paisajistas de México, ac (sapm), asociación que actualmente representa como vicepresidenta.

Ha organizado e impartido diversos cursos para la sapm. También participó durante varios años consecutivos como docente del diplomado de actualización en Arquitectura de Paisaje de la Universidad Iberoamericana, además de apoyar a distintas instituciones con conferencias.

Para saber más

Adams, Lowell W. Urban wildlife habitats, a landscape perspective. University of Minnessota Press. Minneapolis-London, 1994. 186 pp.

Bazant S., Jan.  Manual de criterios de diseño urbano. Editorial Trillas. México, 1996. 384 pp.

Cabeza Pérez, Alejandro. Elementos para el diseño de paisaje, naturales, artificiales y adicionales. Editorial Trillas. México, 1993. 91 pp.

Corral y Béker, Carlos. Lineamientos de diseño urbano. Editorial Trillas. México, 1989. 165 pp.

Ducci, Ma. Elena. Introducción al urbanismo: conceptos básicos. Editorial Trillas. México, 1989.

Hardor, J. y D. Satterthwaite.. Las ciudades del tercer mundo y el medio ambiente de la pobreza. Grupo Editorial Latinoamericano. Argentina, 1987.

Magnus, Dieter. Art y nature landscape, contributions on urban repair and residential environment design from an artist´s point of view. Goethe Institute & German Comission for unesco.  Munich-Bonn, 1992.

Olea, Oscar. El arte urbano. Universidad Nacional Autónoma de México. México. 1980.

Schteingart, M. y L. d’Andrea,  (compiladores.). Servicios urbanos, gestión local y medio ambiente. El Colegio de México. México, 1991.

White, Edward T. Site analysis, diagramming information for architectural design. Architectural Media Ltd. Tallahassee, Florida, 1983.

 

Qué podemos hacer

·      Infórmate si en el lugar donde vives existe algún tipo de organización vecinal, o representante ciudadano frente a las autoridades delegacionales o municipales.

·      Lee  los reglamentos de condóminos, si ese es el caso, del lugar en donde vives.

·      Participa en las organizaciones de condóminos, vecinales o ciudadanas y emite tu opinión sobre los servicios urbanos que recibes y las formas de mejorarlos.

·      Infórmate sobre los planes de desarrollo urbano, participa en sus reformas.

·      Participa en las elecciones de las autoridades locales.

·      Establece algún tipo de organización vecinal o ciudadana que canalice los puntos de vista de los integrantes de la organización e individuales hacia  las autoridades delegacionales o municipales, así como las acciones que la propia organización proponga y se comprometa a llevar a cabo.

·      Infórmate sobre la instalación de nueva infraestructura urbana y sobre construcciones provenientes de inversionistas privados que pudieran afectar la calidad de vida de los vecinos del lugar en donde vives, revisa el ensayo de derecho a la información y de manifestación de impacto ambiental.

·      Escribe a tus autoridades locales, a tus representantes ante las cámaras y exígeles que creen planes de desarrollo acordes con el medio ambiente.

·      Exige a las autoridades que cumplan y hagan cumplir el cumplimiento de los reglamentos, normas y leyes.

 

Con quién y a dónde acudir

 

Focos rojos para la discusión

·      ¿Sabes cada cuánto tiempo cambian los planes de desarrollo urbano? Yo he participado como en siete consultas, en 15 años. ¿Será ese continuo cambio la razón de que no haya verdaderos planes?

·      ¿Has participado en alguna consulta pública cuando se están elaborando los planes de desarrollo urbano?  ¿Te han hecho caso? Exígele a las autoridades que te inviten, y has valer tus derechos ciudadanos.

·      ¿Consideras que se respeta el reglamento de construcción en esta ciudad?

·      ¿Qué opinas de la arquitectura de chile, mole, dulce que hay actualmente en nuestra ciudad?

·      Crees que la ciudad mejorará con el cambio de administración ahora en manos de otro grupo político?

·      ¿Por qué crees que las actuales y pasadas  autoridades han  despreciado las ecotécnias? o ¿acaso has visto multifamiliares empleando este tipo de tecnologías, las cuales, ahorran agua y electricidad, que tengan suficientes espacios verdes y lugares donde hacer composta?

·      ¿Cómo es posible que estando vigente un plan de desarrollo urbano X, se de permiso para construcciones prohibidas según el plan, aduciendo que es propiedad privada, o otra clase de argumentos?

·      ¿Conoces alguna ciudad en la república que tenga una buena planeación en su desarrollo urbano?

·      ¿Qué opinas de la administración de las delegaciones en el df o en tu municipio?

·      ¿Crees que la ciudad necesita más centros comerciales, u otra clase de servicios?

·      Date una vuelta por las zonas marginadas de la ciudad donde vives, ¿qué puedes hacer por ellas?

·      ¿Crees que la miseria de las ciudades es peor que la del campo o igual?

·      ¿Conoces tu ciudad, o conoces mejor otras en el extranjero?

·      ¿Te parece correcto que cada ves tengamos más calles y calles en lugar de un transporte público eficiente y no contaminador? 

·      Las áreas verdes son muy, pero muy escasas en la zona metropolitana de la ciudad de México, qué haces para evitar que se sigan perdiendo?

·      ¿Podrías implementar alguna ecotécnia en tu hogar?  ¿Sabes lo mucho que ayudarías?

·      En México, a diferencia de otros países tenemos que sacudir nuestras casas diario. Sabes que esto se debe a la pérdida de capa vegetal que recubre los suelos, ya sea por desforestación o por pavimentación. ¿Estarías dispuesto a comprometerte a cubrir unos cuántos metros cuadrados y contribuir a evitar la erosión?  Trabajarías menos para limpiar tu casa.

¿Sabes de algún Regente de la ciudad que haya sido juzgado por su mal trabajo?

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