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Unión de Grupos Ambientalistas,
I. A. P.

Comercio Internacional y Medio Ambiente



Comercio Internacional y Medio Ambiente

 

El México del mañana  no será construido por los mercaderes,

sino por los inconformes que sueñan en hacer de la patria

una morada en la cual disfruten todos sus hijos

de los mayores bienes materiales y espirituales

y de la mayor igualdad compatible con la naturaleza humana.

Jesús Silva Herzog

 

 

Víctor Lichtinger

 

Introducción

El debate respecto a la relación entre comercio internacional y medio ambiente lleva ya varios años en los distintos foros internacionales. La preocupación principal es la necesidad de hacer compatible la protección del medio ambiente con el flujo de mercancías e inversiones entre países.

Toda actividad económica tiene, en sí misma, un impacto sobre el entorno y los recursos naturales. La actividad económica transforma el medio ambiente cuando se construyen ciudades, se usa la tierra para la producción agrícola, se habilitan para recreación escenarios naturales o se descargan al agua los residuos de la vida urbana o la producción fabril.

El comercio internacional, por su parte, abre la economía de un país a la competencia externa y modifica ¾vía precios relativos¾ las condiciones y señales del mercado. Como instrumento para promover el crecimiento económico, reasignar recursos y lograr economías de escala, el comercio internacional tiende a modificar el comportamiento de los agentes económicos (inversionistas, empresarios y consumidores) al ampliar o restringir las oportunidades de negocios y empleo en los distintos sectores o industrias. Estas nuevas decisiones económicas, oportunidades e inversiones , puesto que se realizan en un entorno natural determinado, pueden generar impactos sobre el medio ambiente y los recursos naturales.

La relación entre el comercio y el medio ambiente se ha convertido en tema recurrente, en especial después de la Declaración de Río de Janeiro sobre medio ambiente y desarrollo, en 1992, y las discusiones en la recién creada Organización Mundial de Comercio (omc) y otros organismos globales. Las políticas de comercio y medio ambiente, hasta hace poco totalmente independientes, ahora comienzan a discutirse tomando en cuenta sus respectivas implicaciones en el logro del desarrollo sustentable.

La noción de interdependencia entre comercio y protección ambiental se ha desarrollado a la par de los esfuerzos internacionales por ampliar el libre comercio y considerar a éste como una herramienta central para el crecimiento económico de las naciones, incluidas las que están en vías de desarrollo.

La creciente expansión del libre comercio ha traído preocupaciones fundamentales a las organizaciones ambientalistas no gubernamentales. Su inquietud nace de la percepción de que las fuerzas del mercado y la competencia ¾promovidas directamente por la apertura de las economías hacia el libre comercio¾ tienden a minar y debilitar leyes nacionales y acuerdos internacionales para la protección del medio ambiente, relajar el cumplimiento de la legislación ambiental vigente, y fomentar el flujo de inversiones hacia zonas o países donde, aparentemente, los requerimientos ambientales son menores.

Estas preocupaciones se han basado en la existencia de casos de inversiones extranjeras en países en desarrollo que llegan a explotar irracionalmente recursos naturales y a degradar el ambiente, bajando costos por los requerimientos ambientales laxos o inexistentes frente a los que tendrían en sus países de origen. En ese caso están, por ejemplo, algunas empresas de explotación forestal que, buscando ganancias de corto plazo, se desplazan en forma sistemática a países en los que la legislación sea más débil o su cumplimiento menos efectivo, de modo que esta situación les permita explotar los bosques sin preocuparse por su uso sustentable, dejando un mínimo de riqueza y una gran destrucción ambiental en estos países. También casos claros sobre estos abusos se han dado en la industria del tratamiento y la disposición de los desechos peligrosos, en los que ciertas empresas han utilizado a países de menor desarrollo para deshacerse en forma barata e inadecuada de residuos industriales que en sus países de origen tienen un alto costo de manejo debido a las estrictas regulaciones.

Existe preocupación también porque las agencias comerciales internacionales no han tomado con la seriedad necesaria el tema ambiental y el impacto que el comercio pudiera tener en el medio ambiente, según se concluye de la evolución de procesos y decisiones de diversos páneles de expertos en el marco del gatt (General Agreement on Tariffs and Trade) y de la omc con relación a disputas comerciales basadas o relacionadas con políticas o estándares ambientales. Las organizaciones no gubernamentales han expresado, insistentemente, que en el seno de estos organismos internacionales se requieren cambios tanto en la transparencia en sus procesos de decisiones, como en la interpretación y comprensión de la relación entre los temas comerciales y los ambientales.

Los ambientalistas han llamado también la atención respecto de la forma en que, dentro de la globalización de la economía, los patrones de consumo y la creciente demanda de recursos naturales por parte de los países del primer mundo, afectan la preservación de la diversidad biológica, los ecosistemas y los valiosos recursos naturales, principalmente en los países en desarrollo, lo que se convierte en un obstáculo para el desarrollo sustentable mundial.

Por otro lado, en forma paralela, diversos grupos sindicales y sectores de interés en áreas productivas ¾por lo general de la industria manufacturera tradicional (productores de acero, automóviles, textiles, etcétera), de la industria extractiva (minera y forestal) y asociaciones de agricultores, sobre todo en los países desarrollados¾ han manifestado también su inconformidad con el libre comercio. Estos grupos y sectores ven en la competencia externa una amenaza, ya sea en relación con la pérdida de subsidios y tratamiento preferencial por parte de sus gobiernos, o por el hecho de que compiten ahora con industrias de mayor competitividad y eficiencia.

En los países desarrollados estos sectores de interés se han unido en ocasiones con distintos movimientos que vinculan al comercio con la promoción de otros objetivos, entre los cuales se encuentra el del medio ambiente. Estas alianzas han tendido a representar claros sentimientos y objetivos proteccionistas, que se mezclan en su accionar con preocupaciones ambientalistas y de otro tipo. La existencia de estas alianzas, su creciente influencia en la toma de decisiones en los países desarrollados y, además, la imposición en los últimos años de acciones unilaterales comerciales con dudosos objetivos ambientalistas, han causado preocupación sobre todo en los países en vías de desarrollo, en los que tanto gobiernos como sectores influyentes de la sociedad han tomado una posición cautelosa, e incluso negativa, frente a la posibilidad de incluir consideraciones ambientales en las reglas que definen el accionar del sistema multilateral de comercio, por considerar que pueden significar un riesgo para sus intereses comerciales y convertirse en la vía para un nuevo tipo de proteccionismo.

Tan sólo de analizar brevemente esta descripción resumida de las diferentes preocupaciones e intereses que vinculan al comercio internacional con el medio ambiente, queda claro que el tema es sumamente complejo. Hasta ahora no existe una metodología aceptada ampliamente para deslindar los intereses legítimos por promover los beneficios del comercio y proteger al ambiente, de las acciones con una claro interés proteccionista. Sin embargo, es necesario entender algunos criterios básicos que faciliten tanto el vínculo positivo entre el comercio y el medio ambiente como la buena vecindad y relación entre las naciones que establecen tratos comerciales.

 

Democracia y participación

En lo local, la calidad del medio ambiente afecta a todos los ciudadanos en una comunidad o asentamiento humano particular. En este sentido, la efectividad de cualquier política ambiental reside en su capacidad para potenciar de manera efectiva y democrática la participación informada de la sociedad, y en permitir a ésta última decidir el nivel de protección ambiental que desee respecto a otros objetivos socioeconómicos.

Los actores principales que actúan sobre el medio ambiente, empresas de distinto tipo, también deben participar activamente en la toma de decisiones, ya que al final serán ellos los que efectúen las acciones, inversiones y programas específicos para minimizar el impacto de sus actividades y cuidar al ambiente.

En la relación entre países, este mismo concepto deberá ser un lineamiento central. La participación del público y la democracia en la toma de decisiones en la política ambiental nacional y local, asegura que no se protejan intereses industriales particulares, y que se le de prioridad a establecer leyes, regulaciones y normas ambientales que protejan adecuadamente al medio ambiente y la salud.

 

Las diferencias entre países

Cada país tiene condiciones distintas en relación con sus ecosistemas, su clima y sus particularidades culturales y socioeconómicas. Estas características son centrales en el establecimiento de políticas de desarrollo y de protección ambiental. No es posible pretender que los estándares ambientales sean iguales para todo el mundo cuando las propiedades de los ecosistemas y las necesidades socioeconómicas son diferentes de país a país. Al tomar en cuenta tales diferencias, también la forma de instrumentar programas, regulaciones y metas seguirá un carácter propio y no se podrá pretender que éstas se copien de un lugar a otro, como en ocasiones las instituciones financieras internacionales han pretendido en el pasado. Entender y respetar esta diversidad y su riqueza será fundamental para lograr relaciones comerciales benéficas y una cooperación ambiental provechosa.

 

Respeto a la soberanía

Cada país debe mantener su responsabilidad y soberanía para establecer sus propias leyes, regulaciones y programas de protección ambiental, así como para acatar y hacer cumplir esta legislación dentro de sus territorios. Este principio deberá estar basado, sin embargo, en un proceso abierto y democrático de información, participación y decisión; en donde los afectados tengan una influencia razonablemente determinante sobre las decisiones de política ambiental que afecten su calidad de vida, así como medios efectivos para quejarse y exigir a las autoridades el fiel cumplimiento de las leyes.

En este sentido, la Declaración de Río de Janeiro sobre Medio Ambiente y Desarrollo expresa el principio de la soberanía y lo confronta a la responsabilidad de cada país de no afectar negativamente el medio ambiente de terceros países o de zonas fuera de la jurisdicción nacional.2

 

Cumplimiento de las leyes

Si bien el tener leyes y estándares adecuados es importante, igualmente lo es el cumplir con ellos. Como se verá más adelante, el cumplimiento efectivo de las leyes es central en la relación entre el medio ambiente y el comercio. El interés de los ciudadanos en mantener un nivel óptimo de protección ambiental y de calidad de su entorno y de proteger la salud deberá ser respetado en forma estricta y de acuerdo con las leyes de cada país.

 

Importancia del conocimiento científico

El papel de la ciencia es fundamental en promover la complementariedad entre los objetivos del comercio y de la protección ambiental, así como en el apoyo indispensable para tomar mejores decisiones en cuanto a prioridades e inversiones ambientales. Asimismo, cuando existen diferencias o disputas entre países, el primer paso para enfrentarlas en forma cooperativa siempre deberá incluir un entendimiento científico común del problema en cuestión.

 

Aplicación del principio de prevención

Es ahora bien sabido que en diversas circunstancias es mucho más costoso remediar un problema ambiental que prevenirlo, y que existen asimismo fenómenos ambientales que son prácticamente irreversibles. En cuanto a la relación entre países y las disputas potenciales que pueden en un momento dado surgir relacionados con problemas ambientales comunes o disputas de tipo comercial con consideraciones ambientales, la prevención será también fundamental. Será necesario adelantarse a los problemas y resolverlos antes de que éstos se conviertan en crisis inmanejables que dañen la buena relación entre las naciones.

Importancia de los acuerdos

Ningún país, por grande e importante que sea, debe imponer a otras naciones sus criterios, estándares o regulaciones ambientales en forma unilateral, ya sea mediante la utilización de barreras o instrumentos comerciales o por otros medios. Cuando los problemas ambientales sean de tipo transfronterizo o de carácter global, se debe hacer el mayor esfuerzo para llegar a acuerdos de tipo bilateral o multilateral, con el fin de enfrentar estos problemas en forma cooperativa y coordinada.

En lo global, este es el caso de las diferentes convenciones internacionales que existen, como la de cambio climático o la de diversidad biológica, que son claros ejemplos de problemas ambientales en los que se requiere cooperación y coordinación mundial y existen responsabilidades nacionales compartidas, aunque diferenciadas. Algunas de estas convenciones incluyen la utilización de mecanismos comerciales para asegurar el cumplimiento de los acuerdos logrados e instrumentar en forma efectiva los convenios, como es el caso del Protocolo de Montreal sobre la protección a la capa de ozono.

En lo transfronterizo existe una larga historia, sobre todo en el tratamiento de problemas de índole bilateral. Instituciones de gran relevancia para resolver y enfrentar temas de calidad ambiental y uso de recursos transfronterizos existen desde principios del siglo xx, y algunos de ellos, como la International Joint Commission entre Canadá y Estados Unidos han desempeñado papeles fundamentales en el cuidado del entorno en zonas fronterizas y resultados muy positivos en distintas áreas.

 

El Acuerdo de Cooperación Ambiental de América del Norte

Regionalmente, y directamente vinculados con el libre comercio, no existen precedentes de instituciones ad-hoc para la promoción de la cooperación ambiental. La excepción es el Acuerdo de Cooperación Ambiental de América del Norte (acaan), el cual se ha convertido en un ejemplo, prácticamente único en el mundo, de marco legal e institucional para resolver problemas ambientales comunes en la región de América del norte, en el marco de un acuerdo de libre comercio, el tlcan.

El acaan está a la vanguardia en cuanto al tipo de relaciones y compromisos que genera para los tres países de la región y miembros del tlcan y, sobre todo, es un acuerdo que ha despertado gran interés debido a su enfoque innovador por la promoción e importancia que da a la participación pública.

El acaan es probablemente el único acuerdo regional de cooperación ambiental que emana de un pacto de libre comercio y que está vinculado, desde sus orígenes, a la creciente integración económica entre los tres países miembros. En este sentido, el acaan responde a preocupaciones de carácter ambiental respecto al efecto que el libre comercio pudiera tener en el medio ambiente de la región, tema en el cual los tres países ya vienen trabajando en el marco del acuerdo.

La Comisión para la Cooperación Ambiental (cca), creada en los términos del acaan, tiene como uno de sus principales objetivos el de promover la participación pública y la difusión de información acerca de los problemas ambientales que enfrentan en común México, Estados Unidos y Canadá. Mediante la cooperación y la participación del público, la cca impulsa la conservación, la protección y el mejoramiento del ambiente en América del norte, sobre todo en aquellos aspectos relacionados con problemas ambientales comunes y de carácter transfronterizo.

En el acaan se reconoce expresamente la soberanía de cada país para establecer sus propias leyes y regulaciones ambientales y para hacerlas cumplir de acuerdo con sus propios procesos y necesidades. Paralelamente, el acaan compromete a los tres países a la aplicación efectiva de la legislación ambiental que cada uno estableció soberanamente y a tener procesos internos que garanticen la participación publica y los remedios legales de los ciudadanos.

La cca auspicia y promueve un amplio programa de cooperación para enfrentar situaciones de problemas ambientales comunes o transfronterizos o de carácter regional, como son los relacionados con la protección de especies migratorias y su hábitat, los acuerdos para limitar y acabar con el uso de sustancias químicas y pesticidas persistentes en el medio ambiente y que viajan largas distancias afectando negativamente a la salud humana, y otras cuestiones de índole regional que uno solo de los países de la región no podría enfrentar sin la cooperación de los otros dos.

Esta función de promoción de la cooperación que lleva a cabo la cca, y que deriva del acaan, responde a un principio fundamental de enfrentar los problemas en forma preventiva, adelantándose a ellos y resolviendo anticipadamente tanto situaciones negativas, como posibles disputas ambientales o comercial-ambientales entre los países miembros del tlcan. Se basa en el entendimiento mutuo de prioridades y en el intercambio de experiencias con el afán de enfrentar juntos problemas ambientales comunes.

En el acaan se prevén, asimismo, distintas funciones y mecanismos relacionados con el compromiso de los tres países de garantizar la aplicación efectiva de su legislación ambiental, que abren mayores posibilidades de participación pública, transparencia y equidad. De hecho, es obvio que al establecerse dentro de una jurisdicción cualquier legislación particular o regulación específica en forma soberana, esta acción crea un compromiso en la misma sociedad en cuanto a la necesidad de hacer cumplir dichos lineamientos para el bienestar público. El acaan va más allá al establecer también un compromiso entre cada uno de los gobiernos de hacer efectivo el cumplimiento de las leyes propias de cada país.

De esta manera, el acaan establece mecanismos que permiten a los ciudadanos y organizaciones no gubernamentales solicitar, mediante una petición al secretariado de la cca, la realización de expedientes de hechos en relación a la aplicación efectiva de la legislación ambiental de alguno de los tres miembros del acaan (artículos 14 y 15). Esta solicitud inicia un proceso en que, al final, el consejo de la cca ¾formado por los ministros de medio ambiente de los tres países¾ podrá decidir la elaboración de un expediente de hechos que permita esclarecer si en determinado caso concreto existió omisión en la aplicación efectiva de la legislación ambiental por parte de alguno de los gobiernos signatarios del tlcan.

Cabe señalar que este mecanismo no le confiere a la cca el carácter de organismo supranacional ya que, en ningún caso, el secretariado ni el consejo de la cca, tienen la atribución de llegar a recomendaciones de ningún tipo, ni pueden llegar a modificar decisiones soberanas del gobierno del que se alega omisión en la aplicación de la legislación ambiental, ni mucho menos concluir o dictar sentencia como lo podría hacer una corte internacional. Este mecanismo busca informar a la sociedad de las tres naciones acerca de procesos y situaciones en las que existan opiniones divergentes en la sociedad respecto de la efectividad con la que las autoridades pertinentes están haciendo cumplir las leyes y regulaciones ambientales existentes.

Estos mecanismos dan la oportunidad a los ciudadanos y organismos no gubernamentales de los tres países de elevar la discusión de problemas ambientales a un foro público regional, y darle realce a la importancia de la participación pública y del cumplimiento y acatamiento de la legislación ambiental.

De hecho, el no hacer cumplir en forma efectiva la propia legislación ambiental y beneficiar así potencialmente a un sector productivo determinado, crearía una distorsión entre el nivel de protección ambiental decidido democráticamente por la sociedad ‑con el establecimiento de las regulaciones ambientales existentes‑ y el interés privado de determinada rama industrial. Situaciones de esta naturaleza pudieran ser vistas, en su recurrencia y persistencia, como prácticas con tendencias a generar comercio desleal entre los socios del tlcan. De ahí la relevancia que el accan otorga a este tema.

En este mismo sentido, el acaan incluye procedimientos de consultas y solución de controversias que dan plena oportunidad para que los gobiernos, en forma cooperativa y mutuamente satisfactoria, lleguen a acuerdos y resuelvan disputas específicas “respecto a la existencia de una pauta persistente de omisiones en la aplicación efectiva de la legislación ambiental” por parte de uno de los miembros del acuerdo. De no llegarse a una solución, y si un panel arbitral determinara que la parte continúa sin cumplir con compromisos establecidos (planes de acción específicos) en el proceso mismo, éste podrá “imponer una contribución monetaria”, la cual durante el primer año a partir de la entrada en vigor del acaan no será mayor de 20 millones de dólares y después del primer año no será mayor al 0.007% del comercio total de bienes entre las partes correspondiente al año más reciente para el que se tenga información disponible.

Si bien, este procedimiento existe en el texto del acuerdo y fue aceptado por los tres gobiernos al firmarse éste, hasta ahora ha sido claro que la intención de las partes (los miembros del tlcan) es proteger al medio ambiente de América del norte y resolver los problemas ambientales conjuntamente y mediante la cooperación. La importancia de la cooperación regional ambiental misma estriba en prevenir las disputas entre las naciones miembras del tlcan, reduciendo posibilidades de acciones unilaterales comerciales y promoviendo los esfuerzos conjuntos para lograr que el libre comercio y la protección ambiental sean compatibles.

El acaan y la cca requerirán el apoyo decidido de las sociedades de los tres países, lo mismo que la voluntad política de los tres gobiernos, para continuar siendo una pieza fundamental en el logro de los objetivos ambientales del tlcan y de la protección del medio ambiente en América del norte.

 

Otros esquemas voluntarios

Por otro lado, al margen de estos mecanismos y convenios gubernamentales que van definiendo la relación entre el comercio y el medio ambiente, existen, asimismo, diversos esquemas e iniciativas del sector privado y de carácter voluntario que son de gran importancia para la protección ambiental y, desde luego, para el acceso a mercados internacionales. En primer lugar, es importante recordar al sistema creado por la Organización Internacional de Estándares (iso) en relación a la gestión ambiental, conocido como iso 14,000.

El iso 14,000 fue desarrollado después de varios años de negociación entre participantes de industrias y empresas de Europa occidental, Estados Unidos, Canadá, Japón y otros países, así como algunas representaciones de gobiernos interesados. El iso 14,000 tiene como meta general establecer un sistema de gestión ambiental para las empresas, verificable objetivamente.

En este sentido, el sistema de gestión mencionado permite a la empresa controlar costos de operación relacionados con las cuestiones y consideraciones ambientales, como el manejo de residuos y su disposición final, el control de las emisiones a cuerpos de agua o a la atmósfera, entre otros.

Al establecerse internacionalmente un certificado que establece condiciones y criterios homogéneos en la gestión ambiental, las empresas que logren obtenerlo tendrán una ventaja competitiva estratégica. Este certificado se convierte así, en una importante referencia para compradores potenciales en diferentes mercados, donde los estándares pueden variar considerablemente.

iso 14,000 requiere que las compañías establezcan un sistema que incluya desde tareas relacionadas con la planeación y formulación de la política y el programa ambiental de la empresa, el establecimiento de metas para desarrollar el programa en las operaciones diarias y en situaciones de emergencia, el monitoreo y las evaluaciones continuas y sistematizadas, hasta el compromiso explícito de cumplir con las regulaciones existentes.

Sin embargo, cumplir con iso 14,000 no implica que se está cumpliendo con las regulaciones y las normas establecidas por las autoridades competentes en el lugar donde se ha ubicado una empresa determinada. El hacer cumplir estas regulaciones y normas seguirá siendo la responsabilidad exclusiva de los gobiernos y autoridades competentes.

Asimismo, acuerdos voluntarios de etiquetado ecológico (ecolabeling) en distintas industrias comienzan también a tener un impacto importante en los flujos comerciales internacionales. Gracias al ecolabeling, diversas industrias comienzan a organizarse en el marco internacional con el fin de ir diseñando y delimitando variados criterios para calificar el grado o nivel ecológico de un producto determinado o de los productos de una empresa específica, tomando en ocasiones en cuenta las propiedades del producto mismo y, en otras, las prácticas utilizadas en su producción.

Si bien los sistemas de ecolabeling aún representan fracciones sumamente limitadas de los mercados internacionales, su empleo es creciente y comienzan a verse con seriedad por los gobiernos de los países, sobre todo los desarrollados, para absorber sus resultados en los estándares oficiales y convertir a éstos de esquemas voluntarios a esquemas obligatorios.

 

Políticas comercial y medioambiental

Hasta ahora la política comercial ha sido diseñada sin tomar en cuenta los impactos que pudiera tener en el medio ambiente. Por su lado, también la política ambiental en contadas ocasiones ha considerado al comercio y cómo éste, por su influencia en la actividad económica, pudiera afectar al ambiente.

De hecho, aún existe muy poco contacto y diálogo entre quienes toman decisiones y los expertos de comercio y los de medio ambiente. Los lenguajes y discursos de ambas disciplinas aún son distantes y en pocas ocasiones se ven estudios detallados y serios acerca de las relaciones concretas y objetivas existentes y los medios de conexión entre ambos.

Lo más importante para lograr la complementariedad entre el comercio y el medio ambiente es que exista una política ambiental adecuada que represente el interés de los ciudadanos y las comunidades locales, y que ésta incluya una legislación ambiental efectiva y mecanismos eficientes de cumplimiento. Por otro lado, y es algo aún por lograr en la mayoría de los países, será fundamental que el diseño de la política comercial tome en cuenta el efecto que el crecimiento económico potencial pueda tener en el medio ambiente y en los recursos naturales.

Además, cabe señalar que existen actividades económicas vinculadas al comercio internacional que deberán promoverse en forma activa, ya que no sólo no degradan el medio ambiente, sino que promueven la protección y preservación de los recursos naturales. Tal es el caso, entre otros, de la producción y exportación de productos no maderables de diversos ecosistemas forestales. Estas actividades generan alternativas económicas para las comunidades de estas zonas disminuyendo la necesidad e incentivo económico para explotar las áreas forestales en forma insustentable. Lo mismo sucede con alternativas basadas en el ecoturismo y otras maneras de revalorizar ricos ecosistemas de gran biodiversidad.

Con esta compleja relación en mente, si bien será fundamental fomentar el diálogo entre quienes toman decisiones de política comercial por un lado y ambiental por el otro, será importante también entender que cada una de estas políticas tiene objetivos diferentes y que, en lo general, no sería adecuado utilizar los instrumentos comerciales para objetivos ambientales o viceversa. Posiblemente los acuerdos multilaterales ambientales sean una de las circunstancias en donde sí pudiera ser adecuado emplear mecanismos comerciales para asegurarse la aplicación y el cumplimiento efectivo de estos convenios y acuerdos internacionales y lograr sus objetivos de protección ambiental. Sin embargo, es difícil hacer generalizaciones, ya que cada convenio tiene sus propias características, involucra situaciones y compromisos distintos y responde a objetivos ambientales diferentes.

El vínculo entre comercio y ambiente es un tema que seguirá estando presente en las relaciones entre los países en el ya próximo siglo xxi. Los puentes para una complementariedad positiva se están construyendo día con día, y las buenas experiencias e investigaciones valiosas se incrementan. Es indispensable lograr que el comercio y el medio ambiente no sólo no sean contradictorios sino que sean complementarios en la búsqueda del desarrollo sustentable.

México, en el marco de su inserción en la economía mundial, deberá mantenerse a la vanguardia en la comprensión del tema y hacer más compatibles sus políticas ambientales y comerciales, en beneficio del desarrollo sustentable que los mexicanos buscamos para nuestra nación.

 

Notas:

Las ideas expresadas en este texto no necesariamente representan las posiciones de los gobiernos de Canadá, Estados Unidos o México.

1De conformidad con la Carta de las Naciones Unidas y los principios del derecho internacional, los Estados tienen el derecho soberano de aprovechar sus propios recursos según sus propias políticas ambientales y de desarrollo, y la responsabilidad de velar porque las actividades realizadas dentro de su jurisdicción o bajo su control no causen daños al medio ambiente de otros Estados o zonas que estén fuera de los límites de la jurisdicción nacional.”

 

Acerca del autor

Víctor Lichtinger, nació en México, D.F., dónde realizó sus estudios universitarios en econo mía en al Universidad Autonoma Metrpolitana. Completó su maestría en economía en la  Universidad de Stanford, en los Estados Unidos. Fue director de la ICF Kaiser de México, una compañía de consultoría medioambiental.

Su experiencia en el sector privado, se suma a puestos de responsabilidad creciente en el sector público, relacionado con el medio ambiente. Fue el coordinador general de delegaciones mexicanas de numerosos organismos internacionales, incluyendo la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el medio ambiente y el desarrollo, en Río de Janeiro, Brasil.

Se hace cargo del puesto de director ejecutivo de la Comisión para la Cooperaciòn Ambiental, con una formación única basada en la experiencia en el campo internacional, medioambiental y económico, adquiridas en el sector privado así como en el público.

 

Qué podemos hacer

 

·      Prefiere los productos mexicanos antes que los extranjeros. ¡Debemos proteger nuestro comercio interno!

·      Nunca permitas que se relaje nuestra legislación laboral o ambiental por complacer a las fuerzas del mercado nacional o internacional.

·      Permanece vigilante de las explotaciones forestales de tu región, todas deben  de cumplir con la legislación ambiental. Si sabes de alguna que no lo haga denúnciala formalmente.

·      Secofi  por lo general no tiene sensiblidad  hacia las preocupaciones ambientales. Escribe a las autoridades de esta secretaría para que se enteren de los problemas que ocasiona no tomar en cuenta durante todos los pasos del  proceso de la planeación económica de nuestro país  la variable ambiental.

·      Exige transparencia en los procesos de decisión de nuestro gobierno.

·      Dale seguimiento a las inversiones en tu región y exige cuentas claras.

·      Forma grupos en tu región, y participa en los programas de planeación económica y social. Las prioridades deben ser marcadas por toda la comunidad, no tan sólo por unos cuantos en el poder.

·      No debes permitir que se protejan intereses industriales particulares, se deben de proteger los derechos de la nación ante todo.

·      Debes de participar en la creación de  leyes, normas y estándares, cada país tiene su propia realidad socioeconómica, por lo que no es prudente que homologuen las reglas con las de otros países.

·      Debemos exigir que nuestro país no se vea influenciado por los intereses políticos y económicos extranjeros, ante todo debemos de mantener la responsabilidad de cuidar nuestra soberanía.

·      Cuando quieras resolver controversias antes de acudir a instancias  no mexicanas, intenta resolver los problemas dentro del país.  Si no te hacen caso entonces sí utliza otros recursos como los acuerdos internacionales y bilaterales a los que el gobierno de México se ha comprometido respetar.

Motiva a las autoridades  de las diferentes universidades en México  para que  se involucren en la vigilancia de los acuerdos internacionales y nacionales de cooperación ambiental.

 

Para saber más

·      Emmanuel, A. El intercambio desigual  en Imperialismo y comercio internacional. Editorial Siglo xxi. México, 1971.

·      Malpica  de la Madrid, Luis. ¿Qué es el Gatt? Editorial Grijalbo. México, 1979.

·      México ante el libre comercio con América del Norte.  Gustavo Vega Cánovas (coordinador). El Colegio de México, 1991.

·      Tratado de Libre Comercio. Monografías varios tomos. Secofi. México, 1992.

·      Jaime Serra Puche et al. Hacia un tratado de libre comercio en América del Norte. Editorial Porrúa. México, 1991.

·      Carmona, Fernando. Una alternativa al neoliberalismo. Editorial Nuestro Tiempo. México, 1993.

·      Propuesta básica para las negociaciones norte-sur sobre ambiente y desarrollo. Fundación Natura. Quito, Ecuador, 1992.

·      French, F. Hilary. Costly tradeoffs. Reconciling trade and the environment. World Watch Paper núm. 113. Marzo de 1993.

·      Rich, Bruce. Mortaging the earth. Beacon Press. Boston, Estados Unidos, 1993.

·      Jacobs, Michael. The green economy. Pluto Press London Concord, Mass. Reino Unido, 1991.

·      Schettino, Mario. Para recosntruir México. Editorial Océano. México, 1996.

·      Meyer, Lorenzo. Liberalismo autoritario. Editorial Océano. México, 1995.

·      Torres Gaytán, Ricardo. Teoría del comercio internacional. Editorial Siglo xxi. México, 1979.

·      Programa  Frontera xxi, México-eua. Semarnap. México, 1996.

·      Segunda reunión de universidades de México y Estados Unidos sobre estudios fronterizos. Stanley Ross (editor). anuies.  México, 1983.

·      El muelle de cruceros de Cozumel. Cuadernos Semarnap. México,1996.

·      Informe sobre el muelle de cruceros de Cozumel. cemda. México, 1996.

·      Goldsmith, James. La trampa. Editorial Plaza y Janes. México, 1995.

 

 

Con quién y a dónde acudir

Comisión de Cooperación Ambiental (Canadá)

393 St. Jacques West, Suite 200

Quebec H2Y 1N9, Montreal, Canadá

·      Tel.(001 514)350 4350   Fax (001 514)350 4314

Comisión de Cooperación Ambiental (México)

Pedro Romero de Terreros 10, col. del Valle

Deleg. Benito Juárez, cp 3100 México, df

·      Tels. 687-2277   543 7091   Fax 543 5576

Comité Consultivo Público Conjunto

Guillermo Barroso Montull,

Jorge Agustín Bustamante Fernández, Iván Restrepo,

Exequiel Ezcurra Real de A.

Ma. Crisitna Castro Sariñana

Ostra 15, supermanzana 27,

·       Cancún Quintana Roo, cp 77509 México

Consejo Empresarial Mexicano para Asuntos Internacionales (cemai)

Homero 527, piso 7, col. Polanco, deleg. Miguel Hidalgo, cp 11570 México, df

Tel. 250 7033   250 7712

Unidad Coordinadora de Asuntos Internacionales, Semarnap

Periférico Sur 4209, piso 6, col Jardines en la Montaña, deleg. Tlalpan, cp14210 México, df

·      Tels. 628 0650   628 0651   Fax 628-0653

Secretaría de Relaciones Exteriores

Ricardo Flores Magón 1, col. Nonoalco Tlatelolco, deleg. Cuauhtémoc, cp 06995 México, df

·      Tel. 782 4142 conmutador

Secretaría de Comercio y Fomento Industrial

Insurgentes Sur 1940, piso 5, col. Florida, deleg. Álvaro Obregón, cp 01030 México, df

Tel. 229 6100 conmutador   Fax 229 6547

Red Fronteriza de Salud y Ambiente

Apartado Postal 712, cp 83000 Hermosillo, Son. México

·      Tel. Fax (01 62)60 2250

Colegio de la Frontera Norte

Blvd. Abelardo L. Rodríguez 2925, Zona del Río, cp 22320 Tijuana, bcn, México

·      Tel. (01 66)84 2226   Fax (01 66)84 8795

Colegio de la Frontera Sur

Carr. Panamericana y Periférico Sur s/n, cp 29290 San Cristobal lasCasas, Chis. México

·      Tel. (01 967)81 885   Fax (01 967)82 322

Red Mexicana de Acción Frente al Libre Comercio

Godard 20, col. Guadalupe Victoria, deleg. Gustavo A. Madero, cp 07790 México, df

·      Tel. 556 0642   Fax 556 9316

Centro Mexicano de Derecho Ambiental

Atlixco 138,col. Condesa, deleg. Cuauhtémoc,cp 06140 México, df

·      Tel. 286 3323   Fax 211 2593

Unión de Grupos Ambientalistas

Antonio Rodríguez 101-L, col. San Simón Ticumac, deleg. Benito Juárez, cp 03660 México, df

Tels. 532 2717   672 2732   Fax 532 5639

 

Para la discusión y el análisis

·      ¿Tienes idea de la cantidad de recursos que se desperdician con el comercio internacional? Por ejemplo, con el traslado de las mercancías se utilizan grandes  cantidades de empaques y embalajes, se utilizan  muchos conservadores para la comida, fuertes cantidades de combustibles que producen contaminación, etcétera?

·      ¿Sabes que hay muchos grupos poderosos en los países industrializados que disfrazan sus intereses económicos con preocupaciones ambientales?  Por ejemplo el caso atún-delfín.  ¿Podrías dar otros ejemplos?

·      ¿Que te pareció la negociación del Tratado de Libre Comercio de Norte América?

·      ¿Consideras que fueron tomados en cuenta para esta negociación todos los sectores de