Usumacinta, Realidad Amenazada...
por
Lorena
Gudiño Valdez
Es
conocido por muchos que el Río Usumacinta localizado en
el corazón de la civilización maya dentro del tesoro
de la Lacandona, sufre de un
deterioro que se acelera en gran medida. Una de
las amenazas mas grandes y que están en puerta desde
hace ya algunas décadas es el proyecto de construcción de presas hidroeléctricas que en definitiva
afectarán al
ecosistema, al patrimonio arqueológico y por supuesto a
las comunidades de la región.
SOBRE
LA IMPORTANCIA DEL USUMACINTA
El
Río Usumacinta es
el más caudaloso de la zona maya nace desde
los Altos de Guatemala, en Huehuetenango e irriga
un área de 106, 000 km2 hasta el sureste de México, lo que representa un 42% de terreno para Guatemala y el mayor
porcentaje de los estados mexicanos Chiapas, Tabasco y
Campeche donde se estableció gran parte de las
poblaciones mayas.
Está
localizado en la Selva Lacandona, y resulta fundamental
su cauce puesto que
riega grandes zonas arbóreas las cuales son
hábitat, alimento y parte estructural de cadenas
tróficas entre el sinnúmero de especies asociadas.
En Guatemala se le conoce como Chixoy, o Negro, y
recibe el nombre de Usumacinta poco después de asimilar
uno de sus brazos principales: el Río de la Pasión,
que viene desde El Petén. Algunos kilómetros adelante,
se une al Usumacinta el Río Lacantún, lo que
incrementa de manera sustancial este torrente cuyo
escurrimiento anual sobrepasa los 50 millones de m3.
En
México, la Comisión Nacional para el Conocimiento y
Uso de la Biodiversidad (CONABIO) ha identificado en
este río a tres regiones hidrológicas prioritarias por
su valor de conservación: la Laguna de Términos -
Pantanos de Centla, Balancán y el Río Lacantún y sus
tributarios. Asimismo, la cuenca del río Usumacinta
contiene tres regiones terrestres prioritarias por su
valor de conservación: la Selva Lacandona, las Lagunas
de Catazajá-Emiliano Zapata y los Pantanos de Centla.
El
corredor de la Selva Lacandona se compone principalmente
de bosques tropicales selvas de tierras bajas es un
compuesto único de ecosistemas tropicales que reflejan
el cuidadoso manejo de los Mayas durante cientos de años.
En
el sistema
hidrológico de la cuenca del río Usumacinta, en la
Selva Maya existen grandes zonas pantanosas en el Parque
Nacional “Laguna del Tigre”, los acalchés en
Calakmul y los Pantanos de Centla, uno de los humedales
mas grandes de América. El gran número de ecosistemas
existentes en la Selva Maya, está representado por un
sinnúmero de especies en peligro de extinción, raras y
amenazadas tales como el tapir mesoamericano (Tapirus
bairdii), la guacamaya roja (Ara macao), dos especies de
mono aullador (Allouata pigra y A. palliata), dos
especies de cocodrilos (Crocodylus moreletti y C.
acutus) y la mayor población al norte del continente de
jaguar (Panthera onca) además de conservar 625 especies
de mariposas, 114 especies de mamíferos, incluyendo a
los más grandes del país.
Así mismo, la Selva Maya es hogar de una de las
más diversas comunidades de murciélagos sobre la
tierra, así como el 15% de las especies de plantas en México,
una amplia gama de plantas endémicas incluyendo a la
lacandonia schismatica. A su vez
abastece a diversos grupos étnicos y comunidades
sureñas que habitan cerca de el. El río Usumacinta atraviesa la Selva Lacandona, conservando
aún una
sublime integridad funcional, siendo en su mayoría
selva alta perennifolia perturbada en un grado mínimo.
Los
humedales de esta zona,
resguardan importantes extensiones de vegetación
acuática y subacuática, así como vertebrados en
peligro de extinción a nivel mundial como el manatí (Trichechus
manatus) y halcón aplomado (Falco femoralis).
Estos humedales también son importantes como zona de
reproducción para aves acuáticas migratorias.
LAS
HIDROELÉCTRICAS EN EL USUMACINTA
RECUENTO
HISTORICO.
No
es nuevo ver amenazada la integridad del Usumacinta por
la implementación de un megaproyecto, como una o varias
presas hidroeléctricas.
Haciendo
un recuento histórico de las amenazas al Usumacinta
podemos encontrar
en inicio que:
- En
los años 60’s , fue propuesto para
una presa hidroeléctrica,
el Paraje Boca del Cerro (Tabasco).
- Para
1980 hubo un acuerdo entre México y
Guatemala de construcción de varias presas en la
cuenca.
- En 1985 se recomendó a Boca del Cerro como presa
base con cuatro presas adicionales cubriendo un área
de 1300 km2.
- En
1987 denuncia
el Grupo de
los Cien probable destrucción Yaxchilan y Piedras
Negras.
- En
1989 Se supende el plan hidroeléctrico por
la SEDUE a petición del gobierno.
- En
1990 la CFE contrato expertos que valoraran
el terreno, donde se declaró como inestable para la
construcción de una cortina de concreto.
- Para
1992 Carlos Salinas de Gortari anunció la
creación de una nueva reserva ecológica
“Yaxbe” (Camino verde) sobre el Usumacinta para
“mantener la continuidad entre selvas del Peten
guatemalteco y la Lacandona” . En esos días se
inició la construcción de una
presa en Boca del Cerro y otra sobre el río
en manos de la Comisión Federal de Electricidad
(CFE), la Secretaria de Energía Minas e Industrias
Paralelas (SEMIP), pero fue cancelado2.
- En
1996, una década después que la CFE habló
de la posibilidad de construir diez hidroeléctricas
en el río Usumacinta y sus afluentes, los
empresarios de la CEMAI revivieron la propuesta,
pero ahora bajo su responsabilidad.
- En 1998, durante una de sus giras a Chiapas, el
presidente Ernesto Zedillo se refirió a la
"planeación regional para la conservación y
desarrollo sustentable de la gran cuenca del río
Usumacinta", agrega el investigador. Y es que
en el paraíso selvático se registra una abundante
lluvia que escurre con gran fuerza por las
pendientes de las Cañadas, que puede ser utilizada
para esas hidroeléctricas.
- En
2001
durante el marco de discusión del Plan Puebla Panamá
(PPP) se
presento un programa de integración y desarrollo
para México y
América Central en el cual se contempla algún
megaproyecto para el Usumacinta. Las autoridades
aseguran que la mega-represa
no es un proyecto que forme parte del PPP,
pero la CFE admite
que se esta evaluando un proyecto menor de
“cortina baja”.
- En junio de 2002, en la denominada
Cumbre extraordinaria
de los Países Integrantes del Mecanismo de
Dialogo y
Concertación de Tuxtla;
México firmó el memorando de cooperación
eléctrica con Centroamérica Sistema de Interconexión
Eléctrica para los Países de América
Central (SIEPAC) , con lo que se da formalmente
inicio a la construcción de las Hidroeléctricas
del Alto Usumacinta, consistente en cinco pequeñas
presas que inician en la frontera Guatemalteca y
terminan en territorio tabasqueño; convenio
previsto dentro del PPP.
- En
la Expo Inversión 2002
el Banco Interamericano de Desarrollo anunció
la aprobación de un esquema
de financiamiento por 240 millones de dólares
para apoyar de
interconexiones eléctricas en América Central, que
resulta ser el primer paso hacia la integración
energética mesoamericana.3
- En
noviembre de 2002 la CFE afirmó que canceló
el proyecto y el Ministerio de Energía y Minas
(MEM) de Guatemala, negó la existencia de planes de
alguna presa en territorio Guatemalteco.
LAS
CONSECUENCIAS DEL MEGA- PROYECTO
Se
han constatado datos alarmantes en torno a la construcción
de presas Hidroeléctricas en el Usumacinta ya que
alteran y desvían el cauce natural de los ríos,
inundan, afectan y desplazan a las personas de sus
comunidades en su área de influencia, destruyendo
lugares sagrados e históricos,
alterando el equilibrio ecológico, causando
la muerte de los ecosistemas, provocando una
perdida de biodiversidad. Además de alterar flujos hidrológicos
fundamentales para la sobrevivencia de diversas especies
acuáticas o la disminución del flujo de agua hacia
regiones cuya diversidad depende del río; sin mencionar
que se está violando además la autodeterminación de
territorios, afectando el patrimonio y cosmovisión de
los pueblos indígenas de la región.
Cualquiera
de las presas contempladas por el gobierno mexicano para
la generación de energía eléctrica (Boca del Cerro,
la Línea, El Porvernir, Salvamento o San Fernando: ver
mapa adjunto) impactarían a una o más de estas
regiones Las lagunas de Catazajá-Emiliano Zapata también
se verían impactadas por una presa en el Usumacinta.
Como
se ha mencionado la diversidad de habitats en la región
hidrológica prioritaria de Balancán es muy elevada ya
que cuenta con humedales, ríos y pantanos donde existen
diversas especies acuáticas importantes como la tortuga
de río centroamericana (Dermatemys mawii). La
modificación de la cabecera del Usumacinta, incluyendo
las presas hidroéléctricas, son citadas por CONABIO
como una preocupación para la conservación de esta
región. Dadas
las elevadas precipitaciones en la región, esta cuenca
actúa como zona de recarga de acuíferos subterráneos
que alimentan al sistema fluvial. De inundarse esta región
hidrológica, se pondrían en peligro extensiones aún
considerables de selva alta perennifolia, selva mediana
subcaducifolia, bosques de pinos y encinos, vegetación
riparia y sabanas.
Con
la construcción de una presa se impide el flujo natural del Usumacinta, provocando un
grave impacto al río Lacanjá.
El Usumacinta desemboca en uno de los deltas más
grandes de mesoamérica,
la presencia de diversas especies animales y
vegetales indican un grado de conservación plausible;
por lo tanto el delta del Usumacinta, es una importante
zona de refugio, crianza, alimentación y reproducción
de diversos grupos de cheloneos, reptiles, aves, peces,
crustáceos, mamíferos e invertebrados.
En
general los megaproyectos han servido para beneficiar a
instituciones financieras y grupos de poder económico
internacionales y multilaterales vinculados al Plan
Puebla Panamá, Plan Colombia y al Libre Comercio. Además
de intereses políticos claramente involucrados.
Llevar a cabo la construcción de una mega-presa
significaría inundar
700km2 de
selva, provocando una perdida segura de vestigios
arqueológicos mayas y afectando en gran medida
a mas de 23 comunidades que habitan a las orillas
del Río Lacandona.
En caso de edificarse
una cortina de concreto,
hacia abajo el río se convertiría en río
muerto, ocasionando proliferación de parásitos en
peces (fuente de alimento de lugareños), desaparición
de comunidades y
microclimas donde existen
flora y fauna endémicos, por consiguiente
un enorme daño en la biodiversidad y un claro
desequilibrio ecológico.
Y
LA OPINIÓN DE LAS ONG’S QUE TANTO CUENTA??.
. .
...”A pesar de la
oposición de diversos Organismos no Gubernamentales y
de que el proyecto había sido cancelado por el ex
presidente Carlos Salinas de Gortari, en el 2002" México
firmó el memorandum de cooperación eléctrica con
Centroamérica, con lo que se da formalmente inicio a la
construcción de las Hidroeléctricas del Alto
Usumacinta, consistente en cinco pequeñas presas que
inician en la frontera Guatemalteca y terminan en
territorio tabasqueño”
-Miguel
Avendaño Murillo-
Los pro ambientalistas insisten que los proyectos de
presas dañan el medio ambiente y ponen en extinción la
vida de los pueblos indígenas.
Guatemala
niega estar de acuerdo con el megaproyecto de las presas
en el Usumacinta, debido a los daños tan serios que su
construcción propiciará, además de la importante
protesta que han dado los grupos ambientalistas
de ambos lados del Río (mexicanos y guatemaltecos), en
contra de esta obra.
No
solo los países
directamente afectados han dado opinión sobre el
asunto; el 27 de marzo de 2002 en el Foro Mesoamericano
contra las represas en la Ciudad de Palenque ONG’s de
21 países acordaron reclamar información a sus
gobiernos sobre el asunto de las represas hidroeléctricas
y la explotación del agua, con el fin de evitarlas
con litigios internacionales ante la Comisión
Interamericana de
los Derechos Humanos.
En
Tabasco, la Asociación Civil Ecologista Santo Tomás a
través de un comunicado dio a conocer que el proyecto
de Boca del Cerro, pese a había sido cancelado en 1991
por el entonces Presidente Carlos Salinas, Vicente Fox
lo contempla en el PPP, a pesar de que el entonces
presidente de México reconoció que la obra afectaría
zonas arqueológicas y ocasionaría daños ambientales.
De hecho, los tremores que se han sentido en Tenosique
se deben a las explosiones que se han realizado en el
Alto Grijalva.
El Grupo de lo 100 logró que diversos organismos
acordaran oponerse y protestar por todos los medios
contra cualquier construcción sobre el Río Usumacinta;
según los participantes las construcción de hidroeléctricas
dañaría seriamente las comunidades indígenas de la
zona, el ecosistemas y un sinnúmero de zonas arqueológicas.
GreenPeace
menciona como afectara la construcción de este
megaproyecto los sitios arqueológicos (600 km2) asi
como el desplazamiento de flora y fauna.
La
CONABIO ha identificado a la actividad hidroeléctrica
sobre el Usumacinta como una de las principales amenazas
al entorno de la Laguna de Términos y los Pantanos de
Centla.
"Después
de años de producción, depredación, exploración e
investigación científica, los grandes inversionistas
reconocen que las numerosas cadenas montañosas de la
selva Lacandona son el punto estratégico donde se
encuentran grandes brotes biológicos del subcontinente
norteamericano", y es uno de los sitios que, por la
abundancia de agua, es idóneo para el nuevo patrón técnico
de producción: el de la biogenética y de las
plantaciones forestales comerciales.
Pero
pese a la gran protesta surgida en torno a esta
alarmante situación, en realidad que tanto caso hacen
las autoridades sobre el evidente deterioro que la región
Lacandona sufrirá a causa de la realización de los
megaproyectos visualizados en la zona.
Nuestra voz es sumamente importante, debemos
hacer notar cuanto antes lo alarmante de la situación.
Por eso resulta fundamental que no sean solo unos
cuantos los que hagan sonar su voz en contra de este
ecocidio, es necesario que unamos fuerzas para luchar
junto con los Lacandones por la defensa del caudal del Río
Usumacinta en la selva Lacandona
y todo lo que este de su brazo lleva.
REFERENCIAS
Aridjis,
H. 2002. “Fox contra el Usumacinta”. Grupo de los
Cien Internacional.
Arriaga, L., J.M. Espinoza, C. Aguilar, E. Martínez,
L. Gómez y E. Loa (coordinadores). 2000. Regiones
terrestres prioritarias de México. Comisión Nacional
para el Conocimiento y uso de la Biodiversidad. México.
Regiones Terrestres Prioritarias 138, 143 y 144. b
.mx
Arriaga,L., V. Aguilar, J. Alcocer, R. Jiménez,
E. Muñoz y E. Vázquez (coordinadores). 2002. Regiones
hidrológicas prioritarias. Comisión Nacional para el
Conocimiento y Uso de la Biodiversidad. México.
Regiones Hidrológicas Prioritarias 90, 91 y 92. www.conabio.gob.mx
Avendaño, M.
2002 “Autorizan presas en el Usumacinta” . En
Tabasco HOY
Ramos Frnández , Gabriel Pronatura Península de
Yucatán A.C.
Wilkerson,
S. Jeffrey K. 1991 Damming the Usumacinta: The
Archaeological Impact. In
6th Palenque Round Table, 1986. Virginia M. Fields, ed.
pp. 118 – 134.
1
Ramos
Fernández , Gabriel Pronatura Península de Yucatán
A.C.
Aridjis, H. 2002. “Fox contra el Usumacinta”.
Grupo de los Cien Internacional.
Avendaño, M. 2002
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Ramos F., Gabriel
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