presentación
de la Declaración de
Organizaciones Mexicanas de la Sociedad Civil para contribuir a formar
la posición de nuestro país ante la Cumbre Mundial sobre Desarrollo
Sostenible en la clausura del comité preparatorio de la cmds
16
de agosto de
2002 – Residencia Oficial de Los Pinos
Martha
Delgado Peralta
Unión
de Grupos Ambientalistas

Señor
Presidente de México, Vicente Fox
Señoras
y señores
Durante
los últimos 3 meses, más de 130 grupos sociales hemos realizado un
importante esfuerzo en la construcción de una Declaración
de Organizaciones Mexicanas de la Sociedad Civil para contribuir a
formar la posición de nuestro país ante la Cumbre
Mundial sobre Desarrollo Sostenible. Esta iniciativa fue contó con
el apoyo de la Secretaría de Relaciones Exteriores, SEMARNAT y SEDESOL,
a quienes reconocemos su contribución. Luego de un árduo proceso de
reflexión en foros, talleres, consultas electrónicas y reuniones,
consensamos la delcaratoria cuyo contenido sintetizo a continuación:
Reconocemos
importantes avances en los diez años transcurridos desde la Cumbre
de la Tierra en Río de Janeiro; sin embargo, los esfuerzos han sido
insuficientes, pues los procesos de deterioro ambiental continúan
avanzando y la pobreza y la desigualdad
persisten y se profundizan.
La
Cumbre Mundial sobre Desarrollo Sostenible en Johannesburgo,
representa una oportunidad incomparable para tomar decisiones que
incidan efectivamente en las políticas nacionales e internacionales.
Las organizaciones de la sociedad civil mexicana impulsaremos 10 líneas
de acción a nivel internacional, que describimos en la declaratoria, y
convocamos al Gobierno Mexicano a que las incorpore en su posición.
Entre
las prioridades de acción a nivel nacional encontramos las siguientes:
- Demandamos
la creación de un mecanismo efectivo de integración de políticas
públicas para garantizar que las políticas sociales y económicas
sean congruentes con el desarrollo sustentable.
- Verificar
el cambio, requiere de medir el avance de la sustentabilidad del
desarrollo, para lo cual es indispensable establecer un sistema
de indicadores que cuente con amplia participación social y técnica.
- Es
necesario incrementar las medidas, cambios y metas institucionales,
culturales, sociales y políticas para que las mujeres accedan a la propiedad de la tierra, los recursos
naturales, el crédito, la capacitación, la vivienda, el empleo
seguro, la seguridad social, los cargos públicos, la participación
plena en la toma de decisiones sobre el desarrollo sostenible, así
como para reducir la desigualdad social y de género.
- También
debe reorientarse la política
fiscal con base en criterios ambientales, promoviendo el
comercio de bienes certificados con base en prácticas de producción
ambientalmente deseables, el reconocimiento y pago de servicios
ambientales y el fomento de los productos primarios ambientalmente
sensibles.
- Debe
prohibirse la importación y liberación al ambiente de organismos genéticamente modificados en tanto no se
establezcan medidas de regulación y bioseguridad que garanticen
plenamente la salud y la conservación ambiental con base en los
principios de precaución y de información al público,
particularmente de aquellos para los cuales México es centro de
origen y diversificación.
- Es
indispensable ejecutar un amplio programa de apoyo a la conservación
y desarrollo de las semillas criollas, al desarrollo de la
agricultura tradicional campesina y en general, garantizar la
soberanía alimentaria.
- Es
urgente el desarrollo de una política eficaz para el manejo del
agua en México. Su desperdicio, contaminación y uso ineficiente,
como ha sido reconocido, ponen en riesgo la seguridad nacional. Urge
también la creación de una política integral para la conservación
y manejo de las zonas costeras de México.
- En
materia energética, es prioritario el desarrollo de las energías
renovables en nuestro país, cuyo principal potencial se encuentra
en las fuentes eólica, solar y de la biomasa. México debe unirse
al grupo de países que se plantean como meta que el 10% de la energía
provenga de fuentes renovables antes del año 2010.
- A
fin de implementar el Principio
10 de la Declaración de Río, deben ejecutarse acciones para
garantizar a los ciudadanos el acceso a la información y a la
participación social en la toma de decisiones en asuntos
ambientales, y reconocerse legalmente lo que en derecho se denomina
el interés jurídico difuso
de la ciudadanía. Hasta
aquí la síntesis de la Declaratoria.
Señor
Presidente Fox: como Usted puede apreciar, el movimiento ambientalista
ha dejado de ser un coro de lamentos para convertirse en un movimiento
maduro, profesional, responsable y propositivo. Son varios miles las
organizaciones que trabajan incansablemente en la conservación de los
recursos naturales y para revertir el deterioro ecológico en nuestro país.
La Declaratoria que le presentamos no es la idea de una persona, ni de
un grupo. Es producto de un proceso árduo y plural de construcción de
consensos entre organizaciones de muy diversas procedencias.
Este
proceso es testimonio de que la democracia funciona, pero sobre todo de
que la sociedad mexicana ha adquirido su mayoría de edad. Necesitamos
que el gobierno asuma este cambio transformando la manera como se toman
las decisiones, que establezca procesos de interlocución democrática,
plural y sistemática con las organizaciones sociales para la construcción
de las políticas públicas.
Ante
esta nueva realidad, los Consejos o espacios consultivos
son ya limitados. Las organizaciones de la sociedad civil requerimos de
un nuevo compromiso Estado – sociedad civil, que rompa con el viejo
corporativismo y permita a las organizaciones acceder a formas modernas
de relación con el gobierno, que permitan a los grupos participar
activamente en la toma de decisiones sin perder su independencia ni su
capacidad crítica.
Esta
nueva arquitectura del poder político, que hace partícipes a los
ciudadanos y a sus organizaciones de los procesos para decidir lo que
afectan nuestras vidas, es un cambio medular que requiere nuestro país.
Necesitamos Consejos Sociales autónomos, democráticos, representativos
e incluyentes; apoyo financiero y político para fortalecer a las
organizaciones de la sociedad civil (esto no es a fondo perdido, sino
que es una importante inversión en democracia, confianza,
transparencia, cultura e involucramiento social), y mecanismos concretos
para conocer el destino de nuestras propuestas.
Presentaremos
en Johannesburgo los acuerdos alcanzados por nuestras organizaciones y
hemos acordado mantener nuestros vínculos para dar impulso y
seguimiento a la agenda nacional e internacional posterior a la Cumbre
Mundial. Exhortamos al Gobierno Mexicano a hacer suya esta agenda, y a
asumir un papel de liderazgo en esta importante Conferencia
Internacional.